La libido y el trabajo como actividades subjetivas



- el psicoanálisis y los mitos
- cuerpo sin órganos e intensidades.

Sería catastrófico que yo llegara con una teoría del inconsciente. Para mi, el problema es práctico: ¿cómo funciona el inconsciente? y digo que nunca funciona en términos edípicos, en términos de castración o el términos de pulsión de muerte, y digo que el psicoanálisis es quien nos inyecta todo eso. Hay una operación por la que el psicoanálisis pertenece fundamentalmente al capitalismo, y una vez más, no a nivel ideológico, sino a nivel de la pura práctica. Cuando Marx pregunta ¿qué está en la base de la economía política? (Foucault retoma este problema en "Las palabras y las cosas"), la respuesta de Marx es que la economía política comienza verdaderamente con Adam Smith y con Ricardo, porque antes la esencia de la riqueza se buscaba del lado de lo que se podría llamar el objeto, o del lado de la objetividad. En ese momento no había economía política, había otra cosa, el análisis de las riquezas. La esencia de la riqueza estaba unida a las grandes objetividades, por ejemplo, con los fisiócrata: la tierra; con los mercantilistas: el estado. ¿Cuál ha sido la gran revolución de la economía política a finales del siglo XVIII e inicios del XIX con Smith y Ricardo? Marx lo dice muy bien: con el desarrollo del capitalismo, se busca la esencia de la riqueza, ya no del lado de las objetividades, sino haciendo una conversión radical, una especie de conversión kantiana a nivel de la economía política, v.g. se la vincula al sujeto.
¿Que quiere decir que se la relacione al sujeto? Smith y Ricardo han hecho, dice, lo que Lutero ha hecho en el dominio de la religión: en lugar de volver a unir la religiosidad a las grandes objetividades, ha hecho la conversión que la relacionará con el sujeto, a saber: con la fé subjetiva. Ricardo encuentra la esencia de la riqueza del lado del sujeto como actividad de producir, como acto de producir, y como acto cualquiera, de ahí el bello texto de Marx: "fue un inmenso progreso cuando Adam Smith asigno la esencia de la riqueza como actividad de producir en general, sin ningún privilegio de una producción sobre otra. La producción agrícola ya no tenía privilegios. Y eran necesarias, seguramente, las condiciones del trabajo industrial, (es decir el desarrollo del capitalismo), para que la esencia de la riqueza realizará esta conversión y fuera descubierta del lado de la actividad de producir en general, y ha partir de hay se funda la economía política".
Foucault, en "Las palabras y las cosas", retoma esto bajo otra forma, diciendo: ¿que ha constituido el acta de nacimiento de la economía política? Con A. Smith y Ricardo, ha sido cuando se ha descubierto en la actividad subjetiva de producir, algo irreductible al dominio de la representación.. Esta conversión epistemológica es tan clara que cambia el dominio del saber, que tiende hacia un saber actuando sobre un dominio no representativo: la actividad de producir en tanto que es subyacente, en tanto que pasa a través de la representación.
¿Qué hace Freud? Antes, el loco estaba relacionado con las grandes objetividades, loco de la tierra, loco del déspota; la misma historia que para la riqueza: estaba relacionado a los cuerpos objetivos. La psiquiatría del siglo XIX hace una conversión de hecho semejante a la de Ricardo en economía política, comienza esta conversión, a saber: la locura ya no está relacionada con las grandes objetividades, sino con una actividad subjetiva en general. ¿Qué es qué? Va a hacer erupción con Freud; por eso la ruptura no está entre Freud y la psiquiatría del siglo XIX. Freud, exactamente como Ricardo descubre la esencia abstracta de la riqueza haciendo la gran inversión, es decir relacionando la riqueza, no con las objetividades, sino con la actividad de producir en general, no calificada, lo que le permite descubrir el trabajo abstracto. Freud hace el mismo golpe, Freud es el Ricardo, el Smith de la psiquiatría. El descubre la esencia abstracta del deseo y ya no del lado de las grandes objetividades, el loco de la tierra o del déspota, la descubre en la actividad subjetiva del deseo. Esta actividad subjetiva o esencia abstracta, la llama Libido; y esta libido tendrá sus límites, sus fuentes y sus objetos -pero hay que comprender, en Freud, que la libido va más allá de sus propios límites, de sus propias fuentes y sus propios objetos. Los objetos, las fuentes y los límites son todavía maneras de atar el deseo a las objetividades, a los territorios; pero, más profundamente, está la libido como actividad subjetiva del deseo. A este nivel, Freud y Ricardo, son la misma cosa. La semejanza no termina hay, va aún más lejos.
Marx añade algo: dice que ellos han descubierto la esencia de la riqueza en la actividad de producir en general, y le han dado un nombre a la actividad de producir en general: trabajo abstracto. Simplemente hay que calcar para obtener la operación freudiana: el descubre la actividad de desear en general, y le da un nombre: la libido abstracta. Pero, pero, pero, la semejanza va todavía más lejos, cuando Freud y Ricardo van a hacer una especie de operación común. Marx añade muy bien: "pero desde que Ricardo ha descubierto la esencia de la riqueza en la actividad de producir en general, no ha cesado de realienarla". ¿Qué quiere decir? ya no hay objetividad, eso es adquirido; pero esta actividad de producir será realienada; ¿se trata de decir que Ricardo restaura las grandes representaciones objetivas y recae en las alienaciones precedentes? No, se trata de inventar un tipo de mistificaciones que ellos acaban de descubrir, a saber, nos dice Marx: mientras que, antes, la riqueza y el trabajo estaban alienados en las objetividades, es decir en los estados (en el sentido de estado de cosas), ahora van a realienarse en una forma nueva de alienación, a saber la alienación propiamente subjetiva que responde a su descubrimiento de la esencia subjetiva: se alienan en acto, en lugar de alienarse en estado, en lugar de alienarse en un estado de cosas objetivo, van a alienarse en un acto subjetivo correspondiente a la esencia subjetiva que ellos han descubierto, y Marx dice lo que será la alienación desde ese momento, ya no estará cogida y localizada en un estado de cosas objetivo, será tomada en su acto mismo. Y ¿qué es el acto mismo? La realienación del trabajo como esencia subjetiva de la producción, que se realiza en las condiciones de la propiedad privada.
Freud descubre la libido abstracta, hace la gran conversión: el deseo ya no debe ser comprendido del lado de sus objetos, ni de sus metas, debe ser descubierto como libido; pero Freud realiena éste descubrimiento sobre una nueva base correspondiente al descubrimiento mismo, y esta nueva base, es la realienación de la actividad subjetiva del deseo determinado como libido en las condiciones subjetivas de la familia, y de edipo.
Los psicoanálisis, son un sub-conjunto del conjunto capitalista, y es por eso que, en ciertos aspectos, todo el conjunto del capitalismo se abate sobre el psicoanálisis. En tal sentido Ricardo nos dice: de acuerdo, muchachitos, yo he descubierto la actividad de producir en general, pero atención: la propiedad privada es la que debe ser la medida de esta actividad de producir en general, de la que yo he descubierto la esencia del lado del sujeto. Y Freud dice, paralelamente, eso no saldrá de la familia. ¿Por qué es así y no puede ser diferente? ¿Por qué pertenece fundamentalmente al psicoanálisis y también al capitalismo?
En el capitalismo existen, perpetuamente, dos movimientos: de un lado la descodificación y la desterritorialización de los flujos, es el polo descubierto de la actividad subjetiva, pero al mismo tiempo, no deja de reterritorializarse, de neo-territorializar, eso no consiste, a pesar de las apariencias, en re-suscitar el cuerpo de la tierra como objetividad, ni el cuerpo del déspota como objetividad, sino localmente: se hace despotismo local, pero no es eso. La reterritorialización no es simplemente una resurrección de puros arcaísmos, es decir de objetividades de tiempos antiguos; la reterritorialización debe ser subjetiva. Se hace, de una parte, la primera vez, en las condiciones de la propiedad privada, y esa es la economía política, y una segunda vez, en la familia subjetiva moderna, es el movimiento del psicoanálisis. Necesita las dos, se descubre así la operación de reterritorialización de la actividad abstracta.
En este aspecto, el psicoanálisis pertenece al capitalismo no menos que el mercado, no menos que el banquero, no menos que el industrial. Hay un rol extraordinariamente preciso a nivel mismo de la economía capitalista; si hay una justificación, muy curiosa, del circuito del dinero en el psicoanálisis, porque hay al menos, todas las justificaciones en cuanto al dinero y al rol del dinero en el psicoanálisis, todo el mundo se mama, es formidable porque a la vez eso funciona y nadie cree en eso. Pero no hay necesidad de creer, es como en el capitalismo, ya no hay necesidad de creer en lo que sea. Los códigos tienen necesidad de la creencia, la axiomática no.
El verdadero circuito del dinero en el psicoanálisis retomado a un nivel más débil, lo hemos visto en el capitalismo: toda la máquina capitalista funciona con la ayuda de la doble cara del dinero, los flujos de financiamiento y los flujos de renta, son flujos de naturaleza completamente diferente y el dinero implica los dos, y la inconmensurabilidad de esos flujos es la condición de funcionamiento de la máquina capitalista. En el psicoanálisis, hay un flujo de financiamiento y un flujo de pago, y finalmente la máquina analítica funciona con la ayuda de esos dos flujos, de los que la dualidad esta escondida. Por ejemplo, una mujer va al análisis, en muchos casos, el analista apenas si tendrá que descubrir los conflictos con su marido, y al mismo tiempo, el marido paga el análisis; en ese caso, el flujo de financiamiento tiene como fuente al marido, y el pago va de la mujer al analista: ¿cómo quieren que ella salga? El analista tiene una esplendida indiferencia acerca del origen del dinero; cuando hace la justificación del dinero, nunca se plantea la pregunta: ¿Quién paga? Hay una asunto de circuito o, literalmente, es la misma cosa que el doble juego de la desterritorialización y de la reterritorialización.
Pienso en la actitud del psicoanálisis frente al mito y la tragedia, pues en fin, no es por azar que han ido a buscar a Edipo. El viejo Freud, ¿lo encuentra en su auto-análisis, como dice todo el mundo, o lo encuentra en su cultura? Hay una cultura goethiana, él ama a Goethe, lo lee tardíamente; ¿lo encuentra en Sófocles o en su auto-análisis?
En un régimen capitalista, no se le exige a la gente que crea, ¿que se le exige? Nietzsche es quien ha mostrado lo que es para el capitalismo, y que es igual para el Imperio Romano, cuando hace la pintura de los hombres de ese tiempo, ¿qué dice?: "pintura abigarrada de todo lo que se ha creído"; todo lo que fue objeto de creencias, es bueno para reterritorializar. Como los Romanos: tu Dios vendrá con nosotros, lo pondremos en Roma, así te reterritorializarás en tierra romana. El capitalismo también: allá lejos, está la serpiente emplumada, muy bien, la serpiente emplumada con nosotros.
¿Cuál es la curiosa actitud del psicoanálisis frente al mito? Hay un artículo de Ansieu, dice que hay como dos periodos: en un momento eso funciona bien, se analizan todos los mitos, se hace un estudio exhaustivo de todos los mitos, las tragedias. Y después, hay un momento en que pasa la moda, Young y todo eso, entonces no hay que confundirlo. ¿Por qué no son comprendidos nunca con los etnólogos y con los helenistas? Hay una razón de esta formidable ambigüedad, de esta formidable incomprensión.
Intervención: Y Levi-Strauss, él explica que todo el análisis de los mitos es retomado siguiendo a Freud, y todo el análisis de parentesco como determinante del conjunto del sistema de parentesco posible y ese átomo de parentesco es el ???? con un cuarto término que es el hermano o la madre y que es retomado por analistas como Ortigues, diciendo: hemos comprendido, el cuarto término es simbólico; Levi-Strauss -y es por eso que Lacan trabaja sobre un montón de puntos- hace el análisis de los mitos y los analistas ya no tienen que hacerlo.
Deleuze: Hay que añadir que eso funciona para tres: lo que Ricardo hace en economía, lo que Freud hace en psiquiatría, Levi-Strauss lo ha hecho en etnología. ¿Cuando se liquida a Edipo a nivel de las variaciones imaginarias, guardando una estructura que conserva la trinidad Ley-Prohibición-Transgresión, no conservamos a Edipo bajo la forma de una desfiguración abstracta?
Intervención: Levi-Strauss comienza haciendo saltar a Edipo y mostrando que lo importante no es el relato, lo analiza para enseguida generalizar su estructura por las vías del átomo de parentesco como estructura.
Deleuze: Hum, hum, descubre lo que, para él, era la actividad subjetiva fundamental en el dominio de la etnología, a saber: la prohibición del incesto y lo realiena o abate en el sistema de parentesco. Para terminar: los etnólogos o los helenistas, cuando se encuentran frente a un mito, son profundamente funcionalistas, su verdadero problema es: como funciona ese asunto allá; y cuando explican el sentido de un mito o de una tragedia, los relacionan, hacen trabajo de historiadores, los relacionan con las objetividades a las cuales esos mitos remiten, por ejemplo la objetividad de la tierra. ¿Y que otra cosa hacer, desde el punto de vista del rigor científico que es el suyo, sino explicar, por ejemplo, el rol de un mito o de un ritual edípico con relación a las objetividades territoriales y a las objetividades despóticas? Ejemplo: Levi-Strauss sobre edipo; cuando nos muestra que, a la vez, remite a la persistencia de una autoctonía, es decir la existencia de la objetividad territorial, y a un fracaso de la autoctonía, es decir al nacimiento de las formaciones despóticas. El mito, la tragedia están vueltos del lado de sus referencias objetivas, y ellos tienen razón puesto que se trata de tal siglo, de tal ciudad griega, etc. Y para ellos, la explicación del mito y de la tragedia es incomprensible independientemente de ese sistema de referencia a las objetividades históricas.
Los psicoanalistas, desde el inicio, no estaban interesados en las objetividades históricas; buscan relacionar los mitos y la tragedia a la libido como actividad subjetiva, lo que explica la formula ingenua de Abraham: "el mito sueño de la humanidad", v.g. que es un análogo del sueño a escala de la humanidad. Relacionan el mito a la actividad subjetiva de la libido, teniendo en cuenta las transformaciones del inconsciente y el trabajo sobre el inconsciente. Si bien la actitud opuesta del psicoanálisis a los mitos es tan ambigua que hace que, en un momento busque, y que, en otro momento, renuncie. Son los primeros en atar los mitos y la tragedia a la libido como esencia subjetiva abstracta, pero al mismo tiempo, ¿por qué conservan el mito y la tragedia? Es increíble la historia de lo que ha sido esto; el mito y la tragedia considerados como unidades expresivas del inconsciente. ¿Qué es lo que los a inducido a desconocer en términos de mito y de tragedia, que los ha llevado a medir las unidades del inconsciente en los mitos y la tragedia?
Una vez más, mi cuestión se plantea a nivel clínico: cuando un tipo sufre de neurosis, o mejor, sufre de psicosis, Schreber llega y Freud dice: vean habla como un mito; Freud no ha encontrado eso en su inconsciente, eso lo ha encontrado en todas las malas lecturas de las que se nutría, dice: ¡hombre!, pero ese tipo habla como Edipo. Cuando un tipo, propiamente hablando, llega, tenemos la impresión de todo un conjunto de máquinas descompuestas, estropeadas; literalmente nos encontramos en un taller, en una fábrica saboteada donde hay de golpe una llave inglesa que es lanzada en el taller, entonces, pam, pum, sale disparado en todos los sentidos; es una fábrica loca pero del dominio de la fábrica, y después de esto, está Freud que lo reduce y que dice: es teatro, es un mito: hay que hacerlo...
Una migración celular es, por ejemplo, un grupo de células que franquea un umbral. Los umbrales son líneas de intensidad; antes de ser una realidad biológica extensa, es una materia intensiva. El huevo no fecundado o el huevo no activado, es verdaderamente la intensidad=0. No se trata de una metáfora si digo: es el cuerpo catatónico, el huevo catatónico; desde que es activado hay todo tipo de viajes y de pasos. Seguramente que son viajes o pasos en extensión: un grupo celular hace una migración sobre el huevo, pero bajo ese camino extensivo, como bajo el paseo del esquizo, ¿qué hay? Hay pasos y devenires de otra naturaleza, a saber: pasos y devenires en intensidad. Y por eso no estoy del todo con las corrientes anti-psiquiátricos que quieren renunciar a los medicamentos. Los medicamentos, tienen dos usos: puede tener el uso de: "aquel que nos enmierda, hay que calmarlo", y calmarlo, quiere decir llevarlo lo más cerca posible a la intensidad cero; está el caso en que los psiquiatras que detienen una crisis de angustia y la detención de la angustia es catastrófica. Pero el uso de los medicamentos puede tener otro sentido que es también el sentido de las drogas; una verdadera farmacia psiquiátrica es del tipo: los modos de activación del huevo, a saber: los medicamentos pueden inducir los pasos de un umbral de intensidad a otro, pueden dirigir el viaje en intensidad.
Hay un viaje en extensión, una migración extensiva, pero bajo ella, está el viaje en intensidad, a saber: sobre el cuerpo sin órganos, el tipo pasa de un gradiente a otro, de un umbral de intensidad a otro. Y esto, es diferente del delirio o la alucinación, esta en la base; las alucinaciones expresan solo secundariamente esos pasos intensivos. Pasamos de una zona a otra, y, literalmente, ¿qué quiere decir el Presidente Schreber al decir: "me nacen verdaderos senos"? ¿Qué quiere decir? No es una alucinación, pero a partir de ahí, tendrá alucinaciones. ¿Es delirio? No lo creo, pero a partir de ahí construirá el delirio. Es la matriz común de la alucinación y el delirio. El torso femenino, está literalmente, sobre el cuerpo sin órganos de Schreber, pasa, hace viajes asombrosos, históricos, geográficos, biológicos, y a éste nivel, todavía, todos los flujos se mezclan: los flujos históricos, los flujos geográficos - porque deviene mujer solo en una perspectiva histórica: por ejemplo la necesidad de defender Alsacia, de ser una joven alsaciana que defiende Alsacia contra Francia. Todo está mezclado: el devenir mujer del Presidente se mezcla a un redevenir alemán de Alsacia. El devenir mujer físicamente experimentado por el Presidente Schreber, es un viaje en intensidad: él ha franqueado sobre el cuerpo sin órganos el gradiente ser mujer; lo ha franqueado y ha alcanzado otro umbral, y generalmente hay que ayudarlos a esos viajes en extensión. Si vuelvo al fascinante problema de los travestís, son aquellos en los que el viaje es la cosa menos metafórica, son quienes se arriesgan y se envuelven en un viaje sin salida y lo saben; podemos considerarlo en extensión: se viste de mujer, se inyecta hormonas, pero por debajo de eso, franquea umbrales de intensidad.
Para comprender todos esos fenómenos hay que desorganizar los órganos, deshacerlos, poner entre paréntesis la realidad que conocemos demasiado bien: organismo; pues el organismo no es el de los órganos sobre un cuerpo. Un organismo es un código o una combinatoria (en el mismo sentido se habla de código genético), los órganos sobre el cuerpo sin órganos. Pero mi asunto es: los órganos, a título de objetos parciales, tienen, con el cuerpo sin órganos, una relación más profunda, pre-orgánica, y esa relación más profunda, pre-orgánica parece implicar que se abandona todo punto de vista de extensión, a saber: los órganos, no son ya los territorios teniendo tales formas o tales funcionamientos, son grados de intensidad pura; y en esto la embriología está muy avanzada: tal gradiente da el esbozo de un ojo, tal gradiente da tal otro esbozo. Son las potencias intensivas sobre el cuerpo sin órganos. Pero la intensidad cero no es lo contrario de las potencias intensivas, es la materia intensiva pura que las potencias intensivas vienen a llenar en tal o cual grado. En ese sentido digo que el cuerpo sin órganos y los órganos son la misma cosa en su lucha común contra el organismo.
Artaud ha mostrado maravillosamente esto: el verdadero enemigo del cuerpo sin órganos es el organismo. Entonces, bajo el organismo, y puesto entre paréntesis el organismo, se ve muy bien la relación entre los órganos como potencias intensivas que vienen a llenar la materia en tal o cual grado, en el punto o en el límite, los dos son estrictamente la misma cosa. El viaje esquizofrénico es ese paso de unas zonas a otras, tal que solo secundariamente se hace en extensión bajo la forma de paseo o de viaje, y solo secundariamente hay delirios y alucinaciones. Pero bajo las alucinaciones y los delirios, hay una realidad que es la del "yo siento".
Vuelvo al huevo. Aún antes de que haya órganos fijos, no tenemos simplemente lo indiferenciado, hay reparticiones de intensidades y esas zonas de intensidad no se parecen del todo a los órganos que vendrán a ocuparlas en extensión. Lo que da el esbozo del ojo es un gradiente. Cuando un grupo celular pasa de una región a otra, algo se hace, eso no es lo indiferenciado, pero bajo una migración extensiva, hay paso de una intensidad a otra, sin que se distinga todavía ninguna figura de órganos; es siguiendo y al final de esas migraciones, que se discernirá en extensión los esbozos de órganos y después los órganos.
Pregunta: No basta decir que hay una diferencia entre el cuerpo sin órganos y el organismo, es evidente. Otro punto que es más problemático, es que podemos decir que sobre el cuerpo sin órganos, hay operaciones que se producen, hay operaciones de repulsión de tipo paranoico y operaciones de tipo esquizofrénico. Pero hay un punto que no has planteado: si piensas que hay una vida del inconsciente y que la vida del inconsciente equivale al funcionamiento de las máquinas deseantes, y añades "y después" está el cuerpo sin órganos como cuerpo lleno, improductivo y estéril. No has planteado el punto de la producción misma del cuerpo sin órganos, es decir como se hace en un momento de la vida del inconsciente, y vuelve; ¿de dónde viene el cuerpo sin órganos? ¿Cuál es el proceso de producción de ese cuerpo lleno? Para Artaud, todavía más enemigo que el organismo está Dios, Satán, el gran ladrón. Un delirio y una intensidad, quizá todo eso funciona al mismo tiempo; Artaud, por ejemplo, se sentía literalmente aniquilado, desposeído por Dios que le robaba la vida al punto que Artaud decía: "he operado una reversión hacia el seno materno", y para alejarse de ese robo, Artaud ha emprendido sobre su cuerpo sin órganos esta operación de reversión. ¿Cómo puede producirse un tal cuerpo?
Deleuze: La relación con Dios es muy simple. Lo que Artaud llama Dios, es el organizador del organismo. El organismo, es el que codifica, que agarrota los flujos, los combina, los axiomatiza, y en ese sentido, Dios es el que fabrica con el cuerpo sin órganos un organismo. Para Artaud eso es lo insoportable. La escritura de Artaud hace parte de las grandes tentativas por hacer pasar los flujos bajo y a través de las mallas de códigos cualesquiera que sean, es la más grande tentativa para descodificar la escritura. Lo que llama la crueldad es el proceso de descodificación y cuando escribe: "toda escritura es una marranada", quiere decir: todo código, toda combinatoria termina siempre por transformar un cuerpo en organismo y esa es la operación de Dios.
Respondiendo a la otra pregunta: hay que montarlo como cuerpo sin órganos, en tanto que instancia improductiva, es producida en su lugar, a su hora, en la producción deseante, ahí, estoy de acuerdo, pero lo he hecho el año anterior.
Tenemos una guía y es que en el cuerpo social, se produce un fenómeno equivalente, a saber: se forma siempre un cuerpo social, que a partir de las fuerzas productivas se produce o es producida una especie de cuerpo lleno social que, para el mismo, es improductivo y se atribuye las fuerzas productivas.
El problema no es fundamentalmente diferente a nivel de la esquizofrenia donde hay que mostrar como, a partir de la producción deseante, que verdaderamente se conecta en todos los sentidos, se produce en la corriente de esta producción una instancia improductiva que es el cuerpo sin órganos. Sobre el problema tal como tu lo planteas, a saber: es necesario que el cuerpo sin órganos sea el mismo producido en el juego de los órganos-objetos parciales productivos, hay que explicar cómo.
Asistente: Tu dices que la vida del inconsciente, es la vida de las máquinas deseantes, y si las máquinas deseantes, son exactamente el pequeño objeto (a), las máquinas deseantes, no tienen nada que ver con la vida, son máquinas mortíferas, fundamentalmente mortíferas.
Deleuze: ¿Por qué?
Asistente: Por que es el objeto (a). Si las identificamos al objeto (a), no pueden ser otra cosa que máquinas mortíferas, y en ese momento, se puede comprender que el funcionamiento mismo de esas máquinas mortíferas pueda producir, en cierto momento un cuerpo lleno.
Deleuze: Eso es terrible. Cuando yo había dicho que las máquinas deseantes son el objeto (a), quería decir justamente que al igual que en Lacan, una estructura no puede funcionar más que si se introduce suavemente un elemento maquínico, y el objeto (a), es finalmente un elemento maquínico y no un elemento estructural. Desde el año anterior, he intentado decir que para el inconsciente, Edipo no quiere decir absolutamente nada. El primero en decirlo fue Lacan, pero catástrofe, no ha querido decir la misma cosa para la castración; y yo, he dicho lo mismo para la castración, aún más: que la castración existía solo como fundamento de edipo. El año anterior se me acepto que edipo era una especie de código catastrófico, molesto, que explicaba la gran miseria del psicoanálisis. Para la castración ha sido más difícil.
Asistente: Tu dices lo que es la castración. De suerte que alguien que no dice lo que es la castración, no veo como es que a partir de hay, se le pueda dar la vuelta.
Deleuze: Pero, entonces, suponiendo que se me aceptan las cosas hasta Edipo; eso me golpea: que, a grosso modo, se me acepten las cosas sobre edipo y sobre la castración, alguien ha dicho: si, si, pero atención, esperamos devolverla. Hay pulsión de muerte, y se creerá que tu vas a eliminarla. Para mi, edipo, la castración y la pulsión de muerte, son tres formas de mistificación pura y que, si se reintroduce la pulsión de muerte, no hemos hecho nada, porque lo que tu dices sobre el carácter mortífero de las máquinas deseantes, eso me llena de espanto, porque nos reencontraremos con edipo.
Asistente: No hay culto a la muerte, eso existe pero para los psicoanalistas que quieren trabajar el descubrimiento del psicoanálisis, es decir eso que está en las operaciones de castración que tiene efectos...
Deleuze: te acepto todo, pues nuestro problema es: son operaciones del inconsciente, o son operaciones artificiales que el campo social sustituye por el psicoanálisis haciéndoselo sufrir al inconsciente.
Asistente: Si no hay más que máquinas deseantes positivas, no vemos como podría producirse un cuerpo lleno.
Deleuze: Me dices: nunca podrás hacer una génesis del cuerpo sin órganos, sin introducir los elementos mortíferos. Pero yo espero que si. Si el cuerpo sin órganos es una bola mortífera, todo lo que he intentado hacer se hunde.
Los sujetos llegan a hacerse psicoanalizar y tienen cierta demanda; ellos llevan a edipo y la castración, no es el analista quien se los inyecta. La cuestión es saber: esos efectos, habida cuenta de las transformaciones del trabajo del inconsciente, ¿son adecuados a las formaciones del inconsciente o son mecanismos de otra naturaleza que tienen por fin y por función impedir el funcionamiento de las formaciones del inconsciente? Digo que el psicoanálisis no inventa a edipo y la castración, la operación analítica consiste en corto-circuitar el problema: ¿lo que el sujeto trae es adecuado a las formaciones del inconsciente? - y para el analista es adecuado, a saber edipo y la castración son las expresiones de unidades expresivas de las formaciones del inconsciente; si bien el no ha inventado a edipo, pero en un sentido, hace algo peor: los confirma porque los eleva a una potencia analítica: un tipo lleva a edipo, el analista hace un edipo de transferencia, es decir un edipo de edipo; un tipo lleva su castración y el analista hace una castración de castración. Es exactamente como en los abortos provocados, se hace abortar dos veces: una vez con la partera, otra vez con la medicina especializada en clínica aséptica. El tipo se hace castrar una vez en la familia y en sociedad, y va al diván y se hace recastrar con la formula genial de la "castración lograda". Se logrará eso en lo que la partera había fracasado. No me parece que haya oposición entre los analistas que se encuentran frente a un material clínico, y la posición del filósofo en cuanto habla fuera del material clínico. Me parece que mi tema ha sido: miremos como funciona el inconsciente, y el inconsciente, ignora a edipo, la castración, todo eso son las proyecciones de la conciencia sobre el inconsciente. La frontera esta al nivel en que el analista desposa el material que le aporta el sujeto, estimando que, teniendo en cuenta el trabajo del inconsciente, es adecuado a las formaciones del inconsciente mismo...

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