
F.A.: La base de este reduccionismo, es justamente esta exclusión de los aspectos prácticos no discursivos de la información en general. Una vez que se han insertado estos elementos en el discurso, nos encontramos delante de un objeto complejo muy difícil. ¿Qué es lo que de esta autopoiesis podría representar un concepto de comunicación eficaz?
Félix: Yo la vería en dos dimensiones. En primer lugar volviendo a tomar en cuenta las dimensiones polifónicas de la subjetividad. La subjetividad resulta siempre de la conjunción de componentes heterogéneos. Después es necesario considerar la relación entre el infinito y la complejidad de los cuales ella es portadora con los sistemas maquínicos y los flujos. Por poner un ejemplo: pienso en la moda actual, terrible, que existe hoy, sobre eso que los americanos denominan las “personalidades múltiples”. Tratan de crear una categoría nosográfica específica relativa a las disociaciones de la personalidad; es una tentativa conductista de repensar la histeria y la psicosis.

F.A.: ¿Podrías precisar esos dos conceptos: el concepto de maquinismo y el de agenciamiento?
Félix: La máquina comienza en el momento en el que hay un fenómeno de consistencia, de autopoiesis parcial. Sea en una relación de sincronía, articulando los sistemas de máquinas, los unos en relación a los otros, sea en una relación de diacronía, es decir en el hecho de que una máquina esta siempre ligada a sistemas maquínicos anteriores y está siempre en posición de producir virtualmente otros sistemas maquínicos. Una máquina no es como un montón de arena o de guijarros, un objeto inerte como se tiene en el modelo con el trozo de cera cartesiano. Es algo que manifiesta una cierta vida (sin caer en el vitalismo, puesto que se trata siempre de una vitalidad o de una subjetividad parcial, que no alcanza su sentido mas que en articulaciones rizomáticas con otros sistemas maquínicos). A partir de ahí, estamos abocados a desembarazarnos de una oposición masiva (molar) entre el ser y el ente puesto que se parte de intefaces maquínicos que colocan los entes discursivos, al mismo tiempo que producen una referencia ontológica pluralista. La referencia ontológica de la música no es la misma que la referencia ontológica de la vida social, o de los sistemas vivos.
