Yo es otro

El enunciado del cógito sería entonces:
A- Yo pienso
B- Ahora bien, para pensar hay que ser
C- Entonces yo soy una cosa que piensa.
En otros términos yo diría que Descartes opera -y eso es muy importante para el porvenir- con dos términos: "yo pienso" y "yo soy", y una sola forma: yo pienso. En efecto "yo soy" es una existencia indeterminada que no tiene forma. El pensamiento es una forma y determina la existencia indeterminada: yo soy una cosa que piensa. Hay dos términos "yo pienso" y "yo soy" y una sola forma, "yo pienso", de donde se concluye: "yo soy una cosa que piensa".



Ahora escuchemos a Kant. Conserva A y B.
Dirá: "yo pienso", A, y "yo pienso" es una determinación.
Dirá: de acuerdo respecto a B, a saber que la determinación implica una existencia indeterminada: "yo pienso" implica "yo soy"; la determinación lo debe ser sobre algo indeterminado.
Sucede como si Kant describiera a la salida de B un bloqueo. Y le dice a Descartes: usted no puede ir más lejos. No puede concluir: yo soy una cosa que piensa, ¿Por qué? Descartes no lo puede concluir porque... es muy simple. Es verdad que "yo pienso" es una determinación, es decir determina, el "yo pienso" determina una existencia indeterminada, a saber "yo soy" ... pero todavía es necesario saber bajo cual forma la existencia indeterminada es determinable.
Una vez más Descartes tenía demasiado prisa (risas en la clase).
El ha creído que la determinación podía actuar directamente sobre lo indeterminado, y como "yo pienso", la determinación, implicaba "yo soy", la existencia indeterminada, concluía "yo soy una cosa que piensa". Nada, puesto que cuando yo digo "soy", la existencia indeterminada implicada en la determinación "pienso", por esto no he dicho bajo cual forma la existencia indeterminada era determinable.
Y ¿bajo cuál forma la existencia indeterminada es determinable?
Es un pensamiento prodigioso. Sin haberlo leído, ustedes pueden predecir a Kant, pues ustedes están deviniendo lo que Kant intenta decirnos:
La existencia indeterminada solo es determinable en el espacio y el tiempo, es decir bajo la forma de la receptividad.
La existencia indeterminada "yo soy" solo es determinable en el espacio y el tiempo, es decir bajo la forma de la receptividad. La existencia indeterminada "yo soy" solo es determinable en el espacio y el tiempo, es decir: aparezco en el espacio y el tiempo. La existencia indeterminada solo es determinable bajo la forma de la receptividad.
¡Que historia!
¿Por qué?
"yo pienso" es mi espontaneidad, mi determinación activa. Pero he aquí que mi espontaneidad, el "yo pienso", solo determina mi existencia indeterminada en el espacio y en el tiempo, es decir bajo la forma de la receptividad. En otros términos la determinación no puede actuar directamente sobre lo indeterminado.
No hay solo dos términos, la determinación y lo indeterminado, hay tres términos: la determinación, lo indeterminado y lo determinable. Descartes se ha saltado un término.Pero entonces si mi existencia indeterminada solo es determinable bajo la forma de la receptividad; es decir como la existencia de un ser receptivo, no puedo determinar mi existencia como la de un ser espontaneo. Solo puedo representarme mi espontaneidad, yo ser receptivo que no soy determinable más que en el espacio y en el tiempo, solo puedo representarme mi propia espontaneidad, y ¿solo representarmela como qué? Como el ejercicio de otro --??-- el año pasado yo había relacionado la formula de Kant a la de Rimbaud:



"Yo es otro"



Yo es otro. Tendría razón si Kant lo dijera al pie de la letra. Afortunadamente Kant lo dice al pie de la letra en la primera edición de la Crítica de la Razón Pura. Leo lentamente el texto: "El "yo pienso" expresa el acto que determina mi existencia (eso quiere decir que en el "yo pienso", pensar es una determinación, y por lo mismo es mi espontaneidad). La existencia entonces ya está dada -existencia indeterminada-, pero no la manera de determinarla. (Estoy seguro que la traducción no es buena. No se trata de la manera de determinarla, se trata de que, eso quiere decir bajo el modo bajo el cual ella es determinable. La existencia está dada, pero no la manera bajo la cual ella es determinable). Para esto se necesita la intuición de sí mismo (es decir la receptividad), que tiene por fundamento una forma, es decir el tiempo que pertenece a la receptividad (el tiempo es la forma bajo la cual mi existencia es determinable).
Entonces no puedo determinar mi existencia como la de un ser espontaneo, sino que solo me represento la espontaneidad de mi acto de pensar o de determinación, y mi existencia solo es determinable en la intuición, como la de un ser receptivo.
Mi existencia no es determinable más que en el tiempo como la existencia de un ser receptivo, el cual -ser receptivo-, desde entonces, se representa su propia espontaneidad como la operación de otro en mi.
Ven la belleza de todo esto.
Yo decía que hay una beance, hay una falla en el cógito.
En Kant el cogito está completamente astillado. En Descartes era pleno como un huevo, ¿Por qué? Porque estaba envuelto y bañado por Dios. Pero con la finitud constituyente, camino sobre dos piernas. Receptividad y Espontaneidad, verdaderamente es la falla al interior del cogito, a saber: el "yo pienso" -espontaneidad- determina mi existencia, pero mi existencia solo es determinable como la de un ser receptivo.
Entonces yo, ser receptivo, me represento mi espontaneidad como la operación de otro sobre mi, y ese otro es "yo".

¿Qué hace Kant? Ahí donde Descartes veía dos términos y una forma, el ve tres términos y dos formas. Tres términos: la determinación, lo indeterminado y lo determinable. Dos formas: la forma de lo determinable y la forma de la determinación, es decir la intuición, el espacio-tiempo, y el "yo pienso". La receptividad y la espontaneidad (...)
posted by Fernando Reberendo

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DELEUZE, Gilles, La isla desierta y otros textos (1953-1974) pre-textos 2005
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