Spinoza

Curso de los martes (25/11/80)
Es muy curioso hasta que punto la filosofía, hasta finales del siglo XVII, finalmente nos habla todo el tiempo de Dios. Y después de todo, Spinoza, judío excomulgado, no es el último en hablarnos de Dios. Y el primer libro de su gran obra, la Ética, se llama "De Dios". Y todos, sea Descartes, Mallebranche, Leibniz, se tiene la impresión de que la frontera entre la filosofía y la teología es extremadamente vaga.¿Por qué la filosofía está totalmente comprometida con Dios? Y lo está hasta el golpe revolucionario de los filósofos del siglo dieciocho. ¿Es un compromiso o algo un poco más puro? Podríamos decir que el pensamiento, hasta finales del siglo XVII, debe tener muy en cuenta las exigencias de la Iglesia, entonces está forzado a tener en cuenta muchos temas religiosos. Pero sentimos muy bien, que es demasiado fácil; podríamos igualmente decir que, hasta esa época, mantiene su suerte ligada a la del sentimiento religioso.Retomo una analogía con la pintura porque es verdad que la pintura está penetrada por las imágenes de Dios. Mi pregunta es: ¿Basta decir qué es una coacción inevitable en esa época? Hay dos respuestas posibles. La primera es que sí, es una coacción inevitable en la época y que remite a las condiciones del arte en esa época. O bien decir, un poco más positivamente, que es porque hay un sentimiento religioso al cual el pintor, y más aún la pintura, no escapan. El filósofo y la filosofía tampoco escapan a él. ¿Eso basta? No podríamos hacer otra hipótesis, a saber, que la pintura en esa época tiene tanto más necesidad de Dios, que lo divino, lejos de ser una coacción para el pintor, es el lugar de su máxima emancipación. En otros términos, con Dios puede hacerse cualquier cosa, puede hacerse lo que no podría hacerse con los humanos, con las criaturas. Dios está, pues, investido directamente por la pintura, por una especie de flujo de pintura y, a ese nivel, la pintura va a encontrar una especie de libertad por su cuenta, libertad que nunca habría encontrado de otra forma. En el límite no hay oposición entre pintor más piadoso y él mismo en tanto hace pintura y, de cierta manera es el más impío, porque la manera en que la pintura inviste lo divino es una manera que no es otra cosa que pictórica, y donde la pintura solo encuentra las condiciones de su emancipación radical.Doy tres ejemplos: "... el Greco..." Esta creación, solo puede obtenerla a partir de las figuras del cristianismo. Entonces es verdad que, a cierto nivel, se ejercían sobre ellos coacciones, y a otro nivel el artista es el que -Bergson decía esto de lo viviente, decía que lo viviente es lo que vuelve a los obstáculos medios-, vuelve los obstáculos medios, esta sería una buena definición de artista. Es verdad que hay coacciones de la Iglesia que se ejercen sobre el pintor, pero hay transformación de las coacciones en medios de creación. Se sirven de Dios para obtener una liberación de las formas, para llevar a las formas hasta un punto en el que, entonces, las formas no tienen nada que ver con la ilustración. Las formas se desencadenan. Se lanzan en una especie de Sabbat, una danza muy pura, las líneas y los colores pierden toda necesidad de ser verosímiles, de ser exactas, de parecerse a algo. Una gran liberación de las líneas y los colores en favor de esta apariencia: la subordinación de la pintura a las exigencias del cristianismo.Otro ejemplo... una creación del mundo... El antiguo testamento les sirve a una especie de liberación de los movimientos, una liberación de las formas, de las líneas y los colores. Si bien, en cierto sentido, el ateísmo nunca ha sido exterior a la religión: el ateísmo es la potencia artista que trabaja la religión. Con Dios, todo esta permitido. Tengo el vivo sentimiento de que para la filosofía ha sido exactamente la misma cosa, y que si los filósofos nos han hablado tanto de Dios -y ellos podrían muy bien ser cristianos o creyentes-, no lo hacían sin una intensa risa. No una risa de incrédulo, sino una alegría del trabajo que estaban haciendo.Al igual que he dicho que Dios y Cristo han sido para la pintura una extraordinaria ocasión de liberar las líneas, los colores y los movimientos de las coacciones de la semejanza, igualmente para la filosofía Dios y el tema de Dios ha sido la ocasión irremplazable de liberar lo que es el objeto de la creación en filosofía, -es decir los conceptos-, de las coacciones que se le habían impuesto... la simple representación de las cosas.El concepto es liberado al nivel de Dios por que ya no tiene por tarea representar algo; deviene en ese momento una presencia. Para hablar en analogía, toma las líneas, los colores, los movimientos que no habría podido tomar sin ese retorno a Dios. Es verdad que los filósofos sufren las coacciones de la teología, pero en condiciones tales que, de esta coacción, van a hacer un medio de creación fantástico, a saber van a arrancarle una liberación del concepto sin que nadie lo sospeche. Salvo en el caso en que un filósofo es demasiado radical o va demasiado lejos. ¿Quizás es el caso de Spinoza?Desde el inicio, Spinoza se coloca en las condiciones en las que eso que nos dice no tenía nada a representar. He aquí que eso que Spinoza va a llamar Dios, en el libro primero de la "Ética", va a ser la cosa mas extraña del mundo. Eso va a ser el concepto en tanto que el reúne el conjunto de todas esas posibilidades... A través del concepto filosófico de Dios se hace -y eso solo podía hacerse a ese nivel-, se hace la más extraña creación de la filosofía como sistema de conceptos.Lo que los pintores, lo que los filósofos han hecho sufrir a Dios representado es, o bien la pintura como pasión, o bien la filosofía como pasión. Los pintores hacen sufrir una nueva pasión al cuerpo de Cristo: ellos lo recogen, lo contraen... La perspectiva es liberada de toda coacción a representar algo, y es lo mismo para los filósofos.Tomo el ejemplo de Leibniz. Leibniz recomienza la creación del mundo. El pregunta cómo Dios crea el mundo. Retoma el problema clásico: cuál es el papel del entendimiento de Dios y de la voluntad de Dios en la creación del mundo.Supongamos que lo que Leibniz nos cuenta es esto: Dios tiene un entendimiento, seguramente un entendimiento infinito. No se parece al nuestro. La palabra "entendimiento" sería equivoca. Solo tendría un sentido puesto que el entendimiento infinito no es absolutamente la misma cosa que nuestro entendimiento que es un entendimiento finito. En el entendimiento infinito ¿qué pasa? Antes de que Dios cree el mundo, hay un entendimiento, pero no hay nada, no hay mundo. No, dice Leibniz, pero hay posibles. Hay posibles en el entendimiento de Dios, y todos esos posibles tienden a la existencia. He aquí que la esencia es, para Leibniz, una tendencia a la existencia, una posibilidad que tiende a la existencia. Todos esos posibles pesan de acuerdo a su cantidad de perfección. El entendimiento de Dios deviene una especie de envoltura en la que todos los posibles descienden y se tropiezan. Todos quieren pasar a la existencia. Pero Leibniz nos dice que eso no es posible, todos no pueden pasar a la existencia. ¿Por qué? Porque cada uno por su cuenta podría pasar a la existencia, pero todos no forman combinaciones compatibles. Hay incompatibilidades desde el punto de vista de la existencia. Tal posible no puede ser composible con tal otro composible.He ahí el segundo estadio: él esta creando una relación lógica de un tipo completamente nuevo: no hay solamente posibilidades, hay también problemas de composibilidad.¿Un posible es composible con tal otro posible?Entonces, ¿cuál es el conjunto de posibles que pasará a la existencia? Solo pasará a la existencia el conjunto de posibles que, por su cuenta, tenga la más grande cantidad de perfección. Los otros serán rechazados.La voluntad de Dios elige el mejor de los mundos posibles. Es un extraordinario descenso para la creación del mundo, y, en favor de este descenso, Leibniz crea todo tipo de conceptos. No se puede decir que esos conceptos sean representativos puesto que preceden a las cosas a representar. Y Leibniz lanza su celebre metáfora: Dios crea el mundo como se juega al ajedrez, se trata de elegir la mejor combinación.Y el cálculo de ajedrez va a dominar la visión leibniziana del entendimiento divino.Una creación extraordinaria de conceptos encuentra en el tema de Dios la condición misma de su libertad y de su liberación. Una vez más, al igual que el pintor debe servirse de Dios para que las líneas, los colores y los movimientos no estén obligados a representar algo existente, la filosofía se sirve de Dios, en esa época, para que los conceptos no estén obligados a representar algo preexistente, algo dado. No se trata de preguntarse lo que representa un concepto. Hay que preguntarse cual es su lugar en un conjunto de otros conceptos. En gran parte de los grandes filósofos, los conceptos que crean son inseparables, y están cogidos en verdaderas secuencias. Y si no se comprende la secuencia de la que hace parte el concepto, no se puede comprender el concepto. Empleo el término de secuencia porque hago una especie de paralelo con la pintura. Si es verdad que la unidad constituyente del cine es la secuencia, creo que, se podrían decir las mismas cosas del concepto y de la filosofía.Al nivel del problema del ser y de lo uno, es verdad que los filósofos en su tentativa de creación conceptual sobre las relaciones del ser y de lo uno, van a restablecer una secuencia. A mi modo de ver, las primeras grandes secuencias en la filosofía, al nivel de los conceptos, las hace Platón en la segunda parte del Parmenides. Hay, en efecto dos secuencias. La segunda parte del Parmenides esta hecha de siete hipótesis. Esas siete hipótesis se dividen en dos grupos: tres hipótesis al inicio, cuatro hipótesis siguientes. Dos secuencias.Primer tiempo: supongamos que lo Uno es superior al ser, lo Uno esta por encima del ser.Segundo tiempo: lo Uno es igual al ser.Tercer tiempo: lo Uno es inferior al ser, y deriva del ser.Nunca diremos que un filósofo se contradice; preguntaremos ¿tal página, en que secuencia meterla, a que nivel de la secuencia? Y es evidente que lo Uno del que Platón nos habla, no es el mismo según que se situé al nivel de la primera, de la segunda o de la tercera hipótesis.Un discípulo de Platón, Plotino, a un cierto nivel nos habla de lo Uno como origen radical del ser. Ahí, el ser sale de lo Uno. Lo Uno hace ser, entonces no es, es superior al ser. Este sera el lenguaje de la pura emanación: lo Uno emana del ser. Es decir que lo Uno no sale de sí para producir el Ser, porque si el saliera de sí devendría Dos, pero el ser sale del Uno. Esta es la formula misma de la causa emanativa. Pero cuando se instala al nivel del ser, el mismo Plotino va a hablarnos en términos esplendidos y en términos líricos del Ser que contiene todos los seres, el Ser que comprende todos los seres. Lanza una serie de fórmulas que tendrán una gran importancia sobre toda la filosofía del renacimiento. Dirá que el Ser complica a todos los seres. Es una fórmula admirable. ¿por qué el Ser complica a todos los seres? Porque cada ser explica el Ser. Habría un doblete: complicar, explicar.Cada cosa explica el Ser, pero el Ser complica todas las cosas, es decir las comprende en sí. Entonces en esas páginas de Plotino, ya no es la emanación. Ustedes dirían que la secuencia ha evolucionado: él va a hablarnos de una causa inmanente. Y, en efecto, el Ser se comporta como una causa inmanente con relación a los seres, pero al mismo tiempo lo Uno se comporta con relación al Ser como una causa emanativa. Y si se desciende más, se vera en Plotino, que, sin embargo, no es cristiano, algo que se parece mucho a una causa creativa.De cierta manera, si no tenemos en cuenta las secuencias, no sabremos muy bien de que se nos habla. A menos que haya filósofos que destruyan las secuencias porque quieren hacer otra cosa. Una secuencia conceptual sería el equivalente de los matices en pintura. Un concepto cambia de tono, o, en el límite un concepto cambia de timbre. Habría timbres, tonalidades. Hasta Spinoza la filosofía ha, esencialmente, funcionado por secuencias. Y en esta vía los matices concernientes a la causalidad han sido muy importantes. ¿La causalidad original, la causa primera es emanativa, inmanente, creativa o aún otra cosa? Si bien la causa inmanente estaba presente todo el tiempo en la filosofía, siempre lo estaba como tema que no iba hasta el límite de sí mismo.¿Por qué? Porque era sin duda el tema más peligroso. Que Dios sea tratado como causa emanativa, esta bien porque todavía hay distinción entre causa y efecto. Pero como causa inmanente de tal manera que ya no se sepa muy bien como distinguir la causa y el efecto, es decir Dios y la criatura misma, eso se vuelve demasiado difícil.La inmanencia era ante todo el peligro. La idea de una causa inmanente aparece constantemente en la historia de la filosofía, pero como refrenada, mantenida a tal nivel de la secuencia, no teniendo valor y debiendo ser corregida en los otros momentos de la secuencia, y la acusación de inmanentista ha sido, para toda la historia de las herejías, la acusación fundamental: usted confunde a Dios y a la criatura. Acusación que no perdona. Entonces, la causa inmanente estaba ahí constantemente, pero no llegada ha hacerse un estatuto. Solo tenía un pequeño lugar en la secuencia de los conceptos.Llega Spinoza. Él ha sido precedido sin duda por todos los que tenían más o menos audacia en lo concerniente a la causa inmanente, es decir esta causa rara tal que, no solo ella permanecía en sí para producir, sino que el producto permanecía en ella. Dios y su mundo, el mundo esta en Dios. En la "Ética", creo que la Ética esta construida sobre una primera gran proposición que se podría llamar la proposición especulativa o teórica. La proposición especulativa de Spinoza es: solo hay una substancia absolutamente infinita, es decir poseyendo todos los atributos, y lo que se llaman criaturas, no son las criaturas, sino los modos o las maneras de ser de esa substancia. Entonces una sola substancia teniendo todos los atributos y de la que los productos son los modos, las maneras de ser. Desde ese momento si son las maneras de ser de la substancia teniendo todos los atributos, esos modos existen en los atributos de la substancia. Están atrapados en esos atributos.Todas las consecuencias aparecen inmediatamente. No hay jerarquía en los atributos de Dios, de la substancia. ¿Por qué? Si la substancia posee igualmente todos los atributos entonces no tiene jerarquía entre los atributos, uno no vale más que otro. En otros términos, si el pensamiento es un atributo de Dios y si lo extenso es un atributo de Dios o de la substancia, entre el pensamiento o lo extenso no habrá ninguna jerarquía. Todos los atributos tendrán el mismo valor desde el momento en que son atribuidos a la substancia. Todavía estamos en lo abstracto. Esta es la figura especulativa de la inmanencia.Saco algunas conclusiones. Es eso lo que Spinoza va a llamar Dios. Llama a eso Dios puesto que es absolutamente infinito. ¿Qué representa eso? Es muy curioso. Que se pueda vivir así. Saco dos consecuencias. Primera consecuencia: él osa hacer lo que muchos han envidiado hacer, a saber liberar completamente la causa inmanente de toda subordinación a otros procesos de causalidad. Solo hay una causa, ella es inmanente. Y eso tiene una influencia sobre la práctica. Spinoza no titula su libro Ontología, es demasiado astuto para eso, lo titula Ética. Lo que es una manera de decir que, cualquiera que sea la importancia de mis proposiciones especulativas, solo podrán juzgarlas a nivel de la ética que ellas envuelven o implican. Libera completamente la causa inmanente con la cual los judíos, los cristianos, los heréticos había jugado mucho hasta ese momento, pero al interior de secuencias muy precisas de conceptos. Spinoza la arranca de toda secuencia y hace un golpe de mano a nivel de los conceptos. . Ya no tiene secuencia. Por el hecho de extraer la causalidad inmanente de la secuencia de las grandes causas, de las causas primeras, por el hecho de que tiene todo aplanado sobre una substancia absolutamente infinita que comprende a todas las cosas como sus modos, que posee todos los atributos y que comprende todas las cosas como sus modos, él sustituye la secuencia por un verdadero plano inmanente. Es una revolución conceptual extraordinaria: en Spinoza todo pasa como sobre un plano fijo. Un extraordinario plano fijo que no va a ser del todo un plano de inmovilidad puesto que todas las cosas van a moverse, -y para Spinoza solo cuenta el movimiento de las cosas-, sobre ese plano fijo. Inventa un plano fijo.La proposición especulativa de Spinoza es esta: arrancar el concepto al estado de las variaciones de secuencias y proyectarlo todo sobre el plano fijo que es el de la inmanencia. Eso implica una técnica extraordinaria.También es un cierto modo de vida; vivir en un plano fijo. Ya no vivo según secuencias variables. Entonces, vivir sobre un plano fijo, ¿Qué sería? Spinoza pule sus lentes, ha abandonado todo, su herencia, su religión, todo éxito social. No hace nada y antes de que haya escrito lo que sea se lo injuria, se lo denuncia. Spinoza, es el ateo, el abominable. Prácticamente no puede publicar. Escribe cartas. No quería ser profesor. En el Tratado político concibe que el profesorado sería una actividad benévola y que, más bien, habría que pagar por enseñar. Los profesores enseñarían arriesgando su fortuna y su reputación. Ese sería un verdadero profesor público. Spinoza esta relacionado con un gran grupo colegiado, les envía la "Ética" a medida que la escribe, y ellos se explican a sí mismos los textos de Spinoza, y le escriben a Spinoza que responde. Son gente muy inteligente. Esta correspondencia es esencial. Tiene su pequeña red. Se salva gracias a la protección de los hermanos De Witt, pues es denunciado por todas partes.Es como si él inventara el plano fijo al nivel de los conceptos. A mi modo de ver es la tentativa más fundamental para dar un estatuto a la univocidad del ser, un ser absolutamente unívoco. El ser unívoco es precisamente lo que Spinoza define como siendo la substancia teniendo todos los atributos iguales, teniendo todas las cosas como modos. El ente son los modos de la substancia. La substancia absolutamente infinita es el Ser en tanto que Ser, los atributos todos iguales los unos a los otros son la esencia del ser y ahí tenemos esta especie de plano sobre el cual todo vuelve a caer y donde todo se inscribe.Ningún filósofo ha sido tratado por los lectores como lo ha sido Spinoza, a Dios gracias. Spinoza ha sido uno de los autores fundamentales, por ejemplo, para el romanticismo alemán. Ahora bien, aún los autores más cultivados nos dicen algo muy curioso. Dicen a la vez que la Ética es la obra que nos presenta la totalidad más sistemática, es el sistema llevado al infinito, el ser unívoco, el ser que se dice en un solo sentido. Es la punta extrema del sistema. La totalidad más absoluta. Y al mismo tiempo, cuando se lee la "Ética", se tiene siempre el sentimiento de que no se llega a comprender el conjunto. El conjunto se nos escapa. No somos tan veloces como para retener el conjunto. Hay una página muy bella de Goethe donde dice que ha leído diez veces la misma cosa y que nunca comprende el conjunto, y cada vez que lo leo comprendo otro fragmento. Spinoza es el filósofo que tiene uno de los aparatos de concepto más sistemáticos de toda la filosofía. Y sin embargo, tenemos la impresión, nosotros lectores, de que el conjunto se nos escapa y que nos reducimos a ser cogidos por tal o cual fragmento. Estamos verdaderamente cogidos por tal o tal otra parte. A otro nivel él es el filósofo que lleva el sistema de los conceptos lo más lejos, de ahí que exija una gran cultura filosófica. El inicio de la Ética comienza por las definiciones: de la substancia, de la esencia, etc... Eso remite a toda la escolástica y al mismo tiempo no hay filósofo que como él pueda ser leido sin saber nada. Y él mantiene las dos. Vamos entonces a comprender este misterio. Delbos dice de Spinoza que es un gran viento que nos arrastra. Eso va muy bien con mi historia del plano fijo. Pocos filósofos han merecido alcanzar el estatuto de un gran viento calmado. Y los miserables, los pobres tipos que leen a Spinoza comparan eso con ráfagas que nos sorprenden. ¿Cómo conciliar el que haya una lectura analfabeta y una comprensión analfabeta de Spinoza, con el hecho de que Spinoza sea uno de los filósofos que ha, una vez más, constituido el aparato de concepto mas minucioso del mundo? Hay un logro al nivel del lenguaje.La Ética es un libro que Spinoza considera como acabado. No publica su libro pues sabe que si lo publica, se encontrará en prisión. Todo el mundo le cae encima, él no tiene protector. Las cosas van mal para él. Renuncia a la publicación y, en un sentido, eso no importa pues los colegiantes ya tenían el texto. Leibniz conoce el texto.De que está hecho ese texto. Comienza por la Ética demostrada a la manera geométrica. Es el empleo del método geométrico. Muchos otros ya han empleado este método, pero generalmente sobre una secuencia en donde una proposición filosófica es demostrada a la manera de una proposición geométrica, de un teorema. Spinoza arranca eso al estado de un momento en una secuencia y va a hacerlo el método completo de la exposición de la Ética. Si bien la Ética se divide en cinco libros. Comienza por definiciones, axiomas, proposiciones o teoremas, demostraciones del teorema, corolario del teorema, es decir las proposiciones que derivan del teorema, etc... Ese es el gran viento, eso forma una especie de mantel continuo. La exposición geométrica ya no es la expresión de un momento en una secuencia, puede extraerla completamente puesto que el método geométrico va a ser el proceso que consiste en llenar el plano fijo de la substancia absolutamente infinita. Entonces un gran viento calmado. Y en todo eso hay un encadenamiento continuo de los conceptos, cada teorema remite a otros teoremas, cada demostración remite a otras demostraciones.


"Quiero asombrar a París con una manzana"


D H Lawrence: El perpetuo recomienzo de Cézanne.

Después de una lucha encarnizada de cuarenta años, logro sin embargo, conocer una Manzana, plenamente, un Vaso o dos. Eso es todo lo que logró hacer. Poca cosa, y murió lleno de amargura.
Pero es el primer paso lo que cuenta, y la Manzana de Cézanne es muy importante. Más importante que la Idea de Platón.


“No se puede imitar el verdadero carácter manzanesco”





El CLICHÉ ya ocupa el lienzo. Los clichés son categorías psíquicas o físicas. Estamos asediados por fotos que son ilustraciones, periódicos que son narraciones, imágenes-cine, imágenes-tele. CLICHÉS. ES DRAMÁTICO. El cliché ya ocupa el lienzo antes del comienzo. Es dramático. Si la idea es transformarlo, maltratarlo o deformarlo, es una reacción demasiado intelectual, demasiado abstracta. El cliché renace de sus cenizas, dejando aún al pintor en su elemento de cliché, o no proporcionándole otro consuelo que la parodia. ¡Cliché, clichés!
Se multiplican las imágenes en nuestras cabezas, a nuestro alrededor. Incluso las reacciones contra los clichés engendran clichés. Dramático.




Todos los que copian han hecho renacer siempre al cliché.
“toda una vida basta para apenas una sola brizna de hierba”

Transformando el cliché jamás se escapará del cliché.

¿Qué debe quedar según Bacon?
A penas algunas series de cabezas, uno o dos trípticos aéreos y una ancha espalda de hombre.



Bibliografía:
Francis Bacon. Lógica de la sensación. Arena libros.

Pensamiento y pensar 4




Pensamiento como facultad: necedad. Pensar: Signo y violencia.



Encuentro entre: Noemí Baruj, Inés Fiorentini, Carla Ricagno, Eduardo Florio, Teresa Stonski, Mariano Pérez Devilla, Maria Gionis, Cristina Saavedra, Alicia Gallegos, Ana Deligiannis, Fernando Reberendo y Adriana Zambrini.





-Partiendo de lo que veníamos viendo, a mí primero me hizo ruido con lo que yo entendía que era un signo...como algo más representable o algo fijo, y con esto obviamente se trastocó y lo entiendo como este movimiento..esta violencia que es por afuera de la representación..que toca al pensamiento y lo hace pensar...y lo hace crear. Y ahí en ese encuentro es donde se produciría la verdad...no es una verdad que va en busca de un objeto afuera a conocer sino que es algo que aparece en el encuentro, y en el sentido que se le da a este encuentro.
-El encuentro como un afecto...-Si..y ahí aparece el tema del sentido también...que no es un sentido representable -Justamente la idea de signo apunta a que el signo es fuerza, es afecto y es potencia...entonces apuntar al sentido de las fuerzas...ahí hay una cuestión con el sin sentido que para mí es nueva en este libro, porque para mí el sin sentido tenía que ver con la lógica del acontecimiento...y acá el sin sentido está del lado del falso problema...pero creo que la idea es poder comprender el sentido de las fuerzas y el valor de las fuerzas...y pensarlo al sentido como la puja entre las fuerzas activas y las fuerzas reactivas...y el valor como aquello que afirma o que niega...afirma la vida o niega la vida...lo cual complejiza bastante toda la cuestión filosófica porque en realidad el signo correspondería a la vida activa...ahora cuando al signo no lo podemos conocer sino a través de la representación, entonces ahí se negativiza el signo y aparece como explicado. Son dos momentos, dos procesos en donde podemos referirnos al signo a través de la representación sabiendo que la representación no lo cubre totalmente...que deja cosas afuera...-el signo no es que lo captamos por la representación sino que el signo se expresa en la representación. El pensamiento deja de ser una facultad y lo violenta a ser algo creativo, es allí donde el signo nuevamente se pierde...pero no es que se pierde en la representación, no pierde nunca su estado de potencia, y es lo que le va a dar potencia a la representación. Cuando la representación está instalada y el pensamiento vuelve a pensar sobre lo representado, lo dado, el pensamiento es facultad, es el pensamiento que reflexiona, que no crea o produce un nuevo pensar...pero cuando actúan las fuerzas activas es cuando el signo fisura la membrana del mundo de la representación y se genera una nueva representación. El pensamiento adviene pensar.
Cuando el pensamiento vuelve sobre aquello producido, es allí donde nos encontramos con que el pensamiento vuelve a su condición de facultad, y no a su producción creativa... el signo es una potencia que siempre opera cuando el pensamiento piensa, en el acto de pensar -piensa en tanto creativo, en tanto inmanencia...cuando piensa en el mundo de la representación...-ahí no es pensar...es el pensamiento como representación y como reconocimiento, por eso para pensar se necesita siempre de una violencia que violente el mundo de lo dado. Entonces uno es sacado de la necedad, ya que se parte siempre de la necedad como facultad del pensamiento para poder a través de la violencia del signo destituir al yo ligado a una representación y posibilitar un yo nuevo frente a ese yo viejo capturado y representado .
-la doble individuación, es decir la doble mutación del sujeto...-cuando opera el signo ya no hay un sujeto y un objeto sino una doble individuación que deviene en materia intensiva, o sea no hablamos de objeto, hablamos de la materia intensiva, y ya no hablamos de sujetos sino que hablamos de un si mismo de un cuerpo sin órganos.
El signo siempre implica, envuelve y se expresa...en la expresión de la potencia se explica, se despliega, no es la explicación del orden de la proposición, no es una explicación proposicional. Esta es a posteriori en el mundo de la representación.
-por eso hablamos del signo como punto de vista.-exactamente-del lado del sentido, como la punta de unión de dos puntos de vista, y del encuentro de dos puntos de vista...y ahí tomar al encuentro como acontecimiento, y en ese choque de puntos de vista aparece el sentido...-aparece el sentido de las fuerzas que configuran los múltiples puntos de vista....en un plano de intensidades -lo que pasa es que el concepto de punto de vista es algo manoseado...-no es el punto de vista como manifestación del mundo organizado, de una subjetividad dada, como cuando uno dice: es mí punto de vista, como lo que opino en relación a algo..Cuando hablamos del punto de vista lo hacemos a partir del encuentro que se da en un campo de afectaciones... encuentro de afectos entre cuerpos...En ese campo de afectaciones, la aparición del signo, o sea del punto de vista, fuerza al pensamiento al afuera...y ese afuera constituye lo que él va a llamar el campo trascendental. Ahí se da la cosa-fenómeno...Acá hay una diferencia con Leibnitz y Deleuze. Leibnitz va a hablar de lo composible y lo incomposible...Deleuze va a decir que en última instancia siempre hay disyunciones inclusivas....o sea que lo incomposible es la existencia de lo heterogéneo...que no implica oposición.... -Deleuze lo que dice quizás es que no es que no había nada del orden de lo impensable sino de lo impensado...- impensado es lo aún no pensado, no lo imposible de pensar....-esto es muy importante porque desde esta perspectiva, no hay nada imposible de pensar..sino que es lo todavía no pensado....y justamente lo que golpea al pensamiento a pensar es lo todavía no pensado...que de ninguna manera va a ser incomposible, en tal caso son disonancias, disyunciones, que operan por resonancias...Lo que sí toma Deleuze de Leibniz, son las relaciones diferenciales, se llega a lo infinitesimal en donde ya son puntos de intensidad, y en esos puntos de intensidad del movimiento infinito, no hay nada que no sea composible....y esto es fundamentalmente la crítica que Deleuze construye para poder enfrentar al concepto de dialéctica en Hegel.
En la dialéctica lo impensable sería la coexistencia de los opuestos... en la dialéctica hegeliana se da la sumisión de un elemento a otro elemento, ya que se basa en el mundo de la representación, de lo binario, del sujeto-objeto...no en las relaciones, no en lo relacional.
Cuando hablamos de las relaciones como el afuera lo planteamos en términos de intensidades y resonancias, no en términos de proposiciones o de formalizaciones, no hay nada que impida la composibilidad en ese nivel, es la coexistencia de lo que es disyunción...de lo que no compone...en tal caso Hegel no se maneja en el plano intensivo sino en el extensivo...¿por qué podría interesarnos conocer los movimientos del pensamiento en relación a una clínica? , ¿porqué meternos en esto? ¿porqué pensar cómo es la producción de pensamiento, la producción creativa y el movimiento de fuerzas que violentan a lo dado? Y ¿cuál sería el sentido desde una clínica?-yo creo que puede ser por cómo se construye un problema....una vez escuché a un colega que hablaba de la violencia y decía ¿cómo es que se llegó a construir la violencia como un problema? Porque nosotros trabajamos con problemas...-la búsqueda de respuestas ya es todo un problema mal planteado..entender eso...-trabajamos con el pensamiento, con el encuentro ....¿es escuchar al otro nada más?¿lo que se escucha no cae en algo a priori que uno tiene armado?- lo interesante es que la verdad hace al movimiento mismo del pensar, es decir, la verdad no está en una enunciación, toda enunciación enuncia una verdad relativa a ese acontecimiento singular, no hay generalidad.
Dice Deleuze hay verdades que están llenas de estupideces...discursos que están construidos de verdades a partir de estupideces. El enemigo fundamental hoy es la estupidez, y la estupidez concretamente es el estado de necedad, que sería la formulación de falsos problemas. Y en los falsos problemas no hay diferencia de lo importante y lo no importante, de lo singular y lo regular... de lo interesante. El falso problema es cuando el pensamiento piensa a partir de sí mismo, o sea que piensa a partir de lo pensado, y se transforma en una pregunta donde la respuesta ya esta dada y preexiste en relación a lo dado. Se busca la certeza en la confirmación de lo que ya es previo... entonces ¿qué sería la formulación de un problema y de un falso problema desde la clínica?
-me quedé con esto de porqué nos interesa los movimientos del pensamiento...si escuchamos la representación y los conceptos nos quedamos al nivel de la captura...-de lo que sería el falso problema...-claro, cómo romper algo de estas capturas que trae el paciente si solo estoy escuchando lo representable...y no los movimientos que puedan dar lugar a quebrar o producir algún desvío...- poder ser afectado y percibir el signo que fisura esa certeza de la representación o de la proposición representada...la captación del signo o de esa intensidad para quebrar este discurso rumiante, que reflexiona sobre lo mismo...-aparte de captar el signo habría que introducir un signo que logre mover al pensamiento ...-buenísimo lo que decís, pensaba la diferencia entre transferencia y pensar en el cuerpo terapéutico como encuentro, o sea, el signo se genera allí en el encuentro terapéutico como cuerpo intensivo, cuerpo sin órganos de un tercer cuerpo . Poder captar esta intensidad, este signo que desformaliza lo dado en el terapeuta y en el paciente....para lo cual el terapeuta también tiene que devenir en lo aún no pensado....-sino siempre se da en el mismo sentido....- poder llegar a la sensibilidad para captar los signos que allí devienen, en ese cuerpo inmanente, en ese cuerpo sin órganos, en ese encuentro terapéutico, hay que poder producir ese encuentro...y producir ese encuentro es una ardua tarea de ir desarmando todo aquello que persiste tanto en el terapeuta como en el paciente como sujeto-objeto, que inhibe toda maquina de guerra deseante...ya que de lo contrario no hay encuentro...-también puede no haber captación..hay encuentro pero no se capta...-que no haya un sujeto mutante o larvario como diría Deleuze...que sería el estado de beatitud de Spinoza...que capte el afecto y el percepto en lo efectuado, una sensibilidad que se deje afectar allí, en el entre medio..por eso es un afuera donde se juega, no es una interioridad y es allí donde hay producción de pensamiento y de subjetividad.
-que no es anticipable en absoluto... -cuando lo que está en juego es la singularidad se abre el espacio de lo impredecible....de lo azaroso que compone un encuentro...son fuerzas de tiempo...-lo anticipable sería lo previo al encuentro..el terapeuta alguna anticipación tiene..este marco teórico es una anticipación...- es una anticipación posibilitadora o facilitadora si no opera como un marco referencial fijo, sino que permite a partir de ciertas ideas mutantes.. ir construyendo el propio marco referencial del encuentro singular. Priorizar el olvido.
-ahí va la pregunta tuya para que estamos estudiando esto? Y para eso, para la facilitación del encuentro...-y eso implica el arduo trabajo de ir eliminando certezas -es el hecho de la escucha activa...al no trabajar desde la facilitación de las certezas, que es lo común...

La imagen movimiento-clases de G.Deleuze



... los caracteres que conservamos o por los cuales definimos el plano de inmanencia o el plano de materia. Son la misma cosa. Hemos visto las razones por las cuales eso me obligaba a hablar de plano de inmanencia. Es lo mismo, Bergson habla de un plano de la materia. Entonces siempre en este año con mi necesidad de tener esquemas (Deleuze se levanta y hace un esquema en el tablero), entonces mi plano de inmanencia: helo aquí. Podemos, o debemos, en el punto en que estamos, definirlo de tres maneras estrictamente equivalentes, puesto que finalmente eso alrededor de lo que giramos, en ese plano de inmanencia, es una serie de igualdades: imagen = movimiento = materia = luz. Retenemos tres caracteres fundamentales de ese plano de inmanencia o plano de materia. Primer carácter: el conjunto infinito de las imágenes-movimiento, en cuanto ellas reaccionan las unas sobre las otras, por todas sus caras y en todas sus partes. Este punto, lo considero agotado por nuestras dos sesiones precedentes. Segundo carácter: ese plano también es la colección de las líneas y las figuras de luz, líneas y figuras de luz se oponen a las líneas rígidas o figuras geométricas que todavía no existen. Y, en efecto, hemos visto que sobre ese plano de imágenes movimiento (todo eso es muy coherente) no puede ser asignado nada sólido, tanto como no se puede asignar una derecha y una izquierda, un arriba y un abajo. Colección de líneas de luz y de figuras de luz, entendemos que es otra cosa, absolutamente, lo que aparecerá más tarde como líneas rígidas, figuras geométricas, o cuerpos sólidos, y que vuelven a ese estatuto -que hemos visto- que Bergson da en frases que tienen aire de ser metáforas y que no lo son del todo, puesto que son también un guiño a la teoría de la relatividad, a saber, la idea sobre el plano de materia de que, finalmente, es exclusiva y únicamente luz: la materia es la luz. Sobre ese plano la luz no deja de difundirse, el plano ya no conoce arriba ni abajo, derecha ni izquierda, cuerpos sólidos, la luz sobre ese plano no deja de difundirse, es decir, de propagarse en todos los sentidos y todas las direcciones: la luz no conoce ni reflexión, ni refracción, es decir ninguna detención de ningún tipo. No deja de propagarse, ella difunde. Lo que nos permite, a nivel de ese segundo carácter, responder a una pregunta importante: ¿Cómo osa Bergson llamar "imagen" algo que no se presenta a nadie, es decir que no llega a ningún ojo, a ninguna conciencia puesto que no hay ningún ojo, no hay ninguna conciencia? O también puedo decir: hay tantos ojos como quieran, pero el ojo, en el sentido que ustedes pueden darle, es solo una imagen-movimiento entre otras, entonces no reúne ningún privilegio, entonces ¿por qué hablar de imagen? Porque el ojo está en las cosas, las imágenes son luz. Las imágenes son luz y esta luz no deja de propagarse exactamente como la imagen es movimiento, y el movimiento no deja de propagarse, es decir el movimiento recibido se transforma inmediatamente en movimiento de reacción, de movimiento de acción en movimiento de reacción, sistema de acción y de reacción. Puedo decir también, en ese momento, si el ojo está en las cosas -también hay un texto extremadamente bello de Bergson, que es: "si hay fotografía, la foto ya está tomada y sacada en las cosas"- en otros términos es un universo de imágenes, imágenes para nadie, luz para nadie. Esta luz no tiene necesidad de revelarse, Bergson dice, muy curiosamente, que no se revela puesto que no deja de difundir, de propagarse. Lo que implica que, sin duda, la luz solo se revelará en la medida en que sea detenida por una opacidad cualquiera. Pero sobre ese plano de inmanencia no hay todavía lugar para una opacidad cualquiera. Las cosas son luminosas, por eso mismo son movimiento, son líneas de luz, figuras de luz. En otros términos puedo muy bien decir, y hablar, de "percepciones", pero ¿en qué sentido? Yo diría que las cosas son percepciones, o que las imágenes son percepciones. ¿Quién percibe? Nadie. Las imágenes mismas, ¿qué perciben? Perciben exactamente ahí donde reciben el movimiento, y donde lo ejecutan, donde reaccionan al movimiento. Un átomo, en ese sentido, es solo un movimiento que, como tal, es percepción de todos los movimientos de los que sufre la influencia, y de todos los movimientos que ejerce como su propia influencia sobre los otros átomos. Yo diría, entonces, que cada imagen es percepción, no percepción de si misma, puesto que no hay cosas, sino que cada imagen-movimiento es percepción de todos los movimientos que actúan sobre ella y de todos los movimientos por los que ella actúa sobre las otras imágenes. En otros términos, yo diría de cada cosa que ella es una percepción total, diría de cada cosa que es -tomo una palabra un poco más técnica, pero que hace comprender mejor- cada cosa es una prehensión. Cada cosa es una imagen-movimiento que como tal prehende todos los movimientos que recibe y todos los movimientos que ejecuta. Eso quiere decir que, sobre el plano de inmanencia, solo hay líneas y figuras de luz. He aquí el segundo carácter. El primero era: el plano de inmanencia es el conjunto infinito de las imágenes-movimiento en cuanto varían las unas con relación a las otras, el segundo carácter es: la colección infinita, o el trazo infinito, de las líneas o figuras de luz. Tercer carácter, y es Anne Querien quien lo decía: no hay nada que hacer, no escaparás, es necesario introducir el tiempo. Es necesario no simplemente introducir el movimiento y la luz, es necesario introducir el tiempo, y yo decía si y no. Y después, porque es así como trabajamos, ahora es una intervención, luego tengo una carta de Anne Querien, más detallada sobre la manera como comprendía esto. Ella habría podido hacer la intervención oralmente... y después me he dicho que, evidentemente, ella tenía razón. Pues se plantea un problema en la carta respecto al texto de Bergson. en que medida se es infiel o se sigue siendo muy fiel a Bergson. creo que somos profundamente fieles a Bergson. Es una cuestión que puede interesar a algunos de ustedes, o al contrario no interesar a algunos otros que se despreocupan por saber si somos fieles o no a Bergson: a mi me interesa, me interesa moderadamente. Pero Anne Querien me hace la observación, lo veremos pero en el desarrollo. Creo que tiene razón cuando dice que sobre el plano de inmanencia, lo que es ya muy raro, porque lo que cuenta no es la palabra "plano" -veremos porque la palabra "plano"- evidentemente es necesario el tiempo. ¿Por qué? A menos que concibamos, según la vieja tradición, la luz como instantánea, por ejemplo según una tradición todavía cartesiana, hemos visto que ese no era el caso, que Bergson tiene en la cabeza su arreglo de cuentas con la relatividad de Einstein. Por arreglo de cuentas no entiendo un combate, no entiendo una puesta a punto entre la filosofía y la física. Luz y tiempo se implican. Aún más, según el primer carácter el plano de inmanencia es, el mismo, un conjunto infinito de movimientos, en ese sentido implica el tiempo como variable. Yo diría que el plano de inmanencia, no hay elección, implica necesariamente el tiempo. Implica necesariamente el tiempo como variable de los movimientos que se operan sobre él. "Sobre" hay que ponerlo entre comillas, porque de hecho no se distingue de los movimientos que se operan sobre el. en otros términos, es el tercer carácter de mi plano de inmanencia, es un bloque de espacio-tiempo, lo que plantea todo tipo de problemas. En el capítulo 2 de Materia y memoria, creíamos haberlo comprendido todo y recibimos un gran golpe pues Bergson, en la primera página del capítulo 2 de Materia y memoria, nos dice que el plano de la materia es un corte instantáneo en el devenir en general. ¿Cuál corte? no podemos impedir que lo haya dicho: es un corte instantáneo. Entonces parece rehusar la dimensión del tiempo, es un corte instantáneo del devenir. De golpe estamos molestos. Bueno, hay que convenir con la idea, vamos a verla más de cerca. Entonces buscamos, buscamos, decimos: ¿cómo se puede decir eso, eso ahí ya no funciona? Comprendan el problema: ¿cómo puede él decir que es un corte instantáneo, cuando nos acaba de explicar que el plano de materia era el conjunto de todas las imágenes-movimiento que varían las unas con relación a las otras? Esta variación y esta movilidad implican tiempo, entonces no es un corte instantáneo. Un corte instantáneo, por definición, es inmóvil, y todo el tiempo, Bergson, en todos los otros textos, Bergson liga muy precisamente instantaneidad e inmovilidad. Cuando habla de una vista instantánea sobre el movimiento, quiere decir una posición inmóvil. Entonces no puede querer decir es un corte instantáneo (sin embargo lo dice), en efecto, es un corte móvil, un corte móvil es un corte temporal, es un corte que comprende el tiempo. Es lo que llamábamos el año anterior una perspectiva -no espacial- sino una perspectiva temporal. Entonces el plano de inmanencia es un corte móvil, entonces implica el tiempo como variable del movimiento en el cual no puede ser instantáneo. No puede ser instantáneo, no tenemos elección. Afortunadamente, en el capítulo 3 en otro pasaje nos muestra que Bergson es más prudente, en el capítulo 3, nos dice que el plano de materia es un corte transversal del universal devenir. Nos dice que a este título es el lugar de paso de los movimientos recibidos y los emitidos; pero "lugar de paso de los movimientos recibidos y emitidos", solo puede tener un sentido: que eso implica el tiempo. Como la luz, como las líneas de luz y las figuras de luz implican el tiempo, entonces no es un corte instantáneo. ¿Por qué lo dice Bergson, al menos allí? Comprendan, insisto mucho sobre eso, porque es una manera de leer a los filósofos, cuando se escribe, cuando la gente escribe, tienen por lo menos un tema principal que varía: supongamos que a cada página correspondiera un tema principal y temas secundarios, cuando hago algo con mi tema principal, podría pasar rápidamente sobre los temas secundarios, no puedo decir todo a la vez, estoy obligado a emplear las comodidades de la expresión, entonces a pasar muy rápido sobre tal punto que no es mi tema principal. Si después se me dice: ah, pero tu has dicho esto y estás en contradicción, yo diría: no, no era contradicción, se trataba de ir rápido en ese momento. Ese es el caso, cuando dice: el plano de materia es un corte instantáneo del devenir, es justamente en una página en la que no se preocupa de lo que es el plano de materia, de hecho se preocupa de otra cosa, entonces podemos consentir con la idea de que va muy rápido. A veces esa no es una respuesta suficiente: va muy rápido, de acuerdo, pero dice: "corte instantáneo". Busquemos un poco más lejos. ¿En qué sentido el plano de materia implica y comporta necesariamente tiempo? Acabó de decirles cómo se confunde con los movimientos que se hacen sobre el, cómo se confunde con los movimientos que no cesan de intercambiarse y de propagarse sobre el, es decir con esta colección de imágenes-movimiento, podemos considerar una especie de movimiento de conjunto de todo el plano puesto que el es el conjunto infinito de todas las imágenes-movimiento. Un conjunto infinito, conjunto infinito y movimientos. Son los movimientos de traslación, traslación que implica desplazamientos sobre el plano, desplazamientos en el espacio. Ahora bien, Bergson tiene una gran idea que, aquí, no quiero comentar porque lo he comentado mucho el año anterior, y que va a ser fundamental para nosotros, entonces se las recuerdo, la resumo para quienes no están al corriente, es una idea muy clara. Olviden todo lo que precede, esta idea, consiste en decirnos esto: ustedes comprenden, un movimiento de traslación es un cambio de posición entre, digamos por el momento puesto que no puedo emplear otras palabras, entre "imágenes". Por ejemplo "a" llaga al punto "b". Un movimiento de traslación es un desplazamiento en el espacio. Hemos visto que al nivel en el que estamos del plano de inmanencia, los movimientos de traslación son difusiones, difusiones, propagaciones en todos los sentidos y en todas las direcciones. Son movimientos de traslación. Bergson tiene una idea muy simple que es como una especie de herencia de Aristóteles, es que el movimiento de traslación en el espacio no tiene su razón en sí -no voy a retomar todas las razones que tiene Bergson, poco importan, es necesario que ustedes comprendan este punto. Un movimiento de traslación en el espacio expresa siempre algo más profundo y de otra naturaleza: un movimiento de traslación en el espacio expresa siempre un cambio cualitativo, o una alteración. Una alteración es un cambio cualitativo. ¿Qué cambia cualitativamente? la respuesta de Bergson es muy precisa: la única "cosa" que puede cambiar cualitativamente, es decir que no deja de cambiar en función de su naturaleza, es lo que tendríamos que llamar "el todo". Solo un todo o el todo, poco importa, cambia y no deja de cambiar, su naturaleza es cambiar. Traducimos: un movimiento de traslación en el espacio expresa un cambio en el todo. La terminología es lo que hace falta que ustedes capten bien: ¿qué es el todo? ¿es algo que no hemos encontrado todavía? Afortunadamente lo hemos encontrado el año anterior, pero no la hemos encontrado del todo todavía. Cambios cualitativos, todo eso, mi plano de inmanencia, mi plano de materia, solo comprenden los movimientos de traslación en el espacio. No comprenden más que eso. Cambio cualitativo, ¿qué es eso? Lo que no deja de cambiar es el devenir, de acuerdo, no lo que deviene, no hay lo que deviene, hay el devenir. El devenir no deja de cambiar, es su definición, el devenir es el cambio cualitativo, el devenir es la alteración, muy bien, pero no sabemos lo que es eso, el devenir. He aquí que también es el todo. ¡Ah, bueno el devenir es el todo! Pero no sabemos lo que es el todo. Es interesante para nosotros puesto que no comprendemos nada, pero vemos, se comprenden tantas cosas antes de haber comprendido, al menos comprendemos que no hay que confundir "conjunto" y "todo". El plano de inmanencia es el conjunto infinito de las imágenes-movimiento, o si ustedes prefieren las figuras y las líneas de luz, bueno, de acuerdo. Pero sean los movimientos de traslación o los de ese conjunto infinito, sean los movimientos de traslación o sean las líneas y figuras de luz, ellas expresan algo que es de otra naturaleza: las alteraciones cualitativas y los cambios cualitativos en un todo supuesto, es decir en un devenir. En el todo-ahí tengo una serie de igualdades que nada tienen que ver con mis igualdades del todo de hace un momento, esas igualdades que dejo de lado y con las que actualmente no se que hacer son: todo=devenir=cambio cualitativo o alteración. Todo lo que Bergson nos dice de más, para guiarnos, sentimentalmente decimos que seguramente es algo muy importante lo que nos está diciendo, a saber: nos dice que, según él, los filósofos se han equivocado gravemente sobre la naturaleza del todo, y es porque no han comprendido lo que era el devenir, según él, a saber, que el todo es lo contrario de una totalidad cerrada, que una totalidad cerrada es siempre un conjunto pero no es un todo. El todo es lo contrario de lo que es cerrado, y que el todo es lo abierto. Y yo decía el año anterior cuando intentaba comentar esas tesis de Bergson, y pues bien es allí, me parece, donde tenemos el único punto en el que hay coincidencia, simplemente es un punto fundamental, entre Bergson y Heidegger. El único punto de semejanza entre Bergson y Heidegger, pero es un punto de talla, es haber hecho una filosofía de lo Abierto, con una gran "A", y la semejanza va muy lejos en ese momento porque, Heidegger dirá que el Ser es lo Abierto, y se reclamará en ese aspecto de dos grandes poetas Hölderlin y Rilke: gran ???? en ellos de lo abierto. Dirá que "el Ser es lo Abierto" implica también que el Ser sea el Tiempo. Y en Bergson el Todo es lo Abierto y lo Abierto o el Todo es el devenir, el universal devenir. Volvamos a eso de lo que teníamos derecho de hablar. No tenemos verdaderamente derecho de hablar de eso, no tenemos verdaderamente el derecho puesto que no sabemos de donde puede venir el devenir, el todo, ¿De dónde viene? Tenemos nuestro plano, no es difícil, se puede decir: si es verdad que el movimiento de traslación expresa siempre un cambio en un todo, un cambio cualitativo en un todo, en un todo que está abierto, va de si que el plano de inmanencia, el plano de la materia será un corte móvil de ese todo, o un corte móvil del universal devenir. Aún más, si retomo, si considero un conjunto de movimientos sobre el plano de inmanencia, que expresa un cambio en un todo, diría entonces que es una presentación, es un bloque. Y si considero otro conjunto de movimientos que expresan otro cambio, diría: es otro bloque. En otros términos mi plano de inmanencia no es separable de una multiplicidad de presentaciones, hacemos un progreso tan considerable que ya puedo cambiar mi esquema, es suficiente por hoy. Puedo decir que cada p´´, p´´´, es un bloque de espacio-tiempo, siendo cada uno de esos bloques un corte móvil, un corte temporal, ¿corte temporal cogido sobre qué? Y ¿de quien? Captura temporal cogida sobre lo que él llama un universal devenir. evidentemente eso será de naturaleza distinta a mis planos de inmanencia. Lo veremos. Digo entonces, y era el último punto en cuanto a los caracteres generales del plano de inmanencia: no solo es un conjunto infinito de imágenes-movimiento, no solo es una colección infinita de figuras de luz, también es una serie infinita de bloques de espacio-tiempo. Tenemos entonces una serie muy coherente: conjunto infinito de imágenes-movimiento que reaccionan las unas sobre las otras, colección infinita de líneas y de figuras de luz que no dejan de difundirse las unas en las otras, series infinitas de bloques de espacio-tiempo, que se consideran, cada uno de esos bloques de espacio-tiempo, como un corte móvil o un corte temporal del devenir universal. Bueno, en ese momento, queda la pregunta: ¿ser fieles a Bergson ya no se plantea? Evidentemente somos fieles. Este era el primer punto. Pregunta: Tengo una pregunta. Deleuze: ¡Dios mío! Continua la pregunta: con relación a Duración y simultaneidad. Deleuze: Respondo muy rápido porque, a mi modo de ver, no es una verdadera dificultad. En Duración y simultaneidad, una vez más, es una confrontación con la teoría de la relatividad. Allí él no se coloca sobre, o a nivel, de un plano de materia tal como acabamos de definirlo, un plano de imágenes y de movimiento. Se coloca sobre un plano donde coexisten las líneas rígidas o geométricas y las líneas de luz. Constata que la relatividad hace una inversión, que la teoría de la relatividad opera una inversión en cuanto a las relaciones entre los dos tipos de líneas. Y sobre eso insistiré mucho, a saber que la física pre-einsteniana consideraba que eran las líneas rígidas, o las figuras geométricas, tomo una palabra muy vaga, quienes dominaban a las líneas de luz, o determinaban el movimiento de las líneas de luz, la teoría de la relatividad hace una inversión absoluta y fundamental, a saber que son las líneas de luz y las ecuaciones establecibles entre esas líneas y figuras de luz las que van a determinar y dominarán la permanencia y la solidez de las líneas que se llaman rígidas y geométricas. Es únicamente sobre este aspecto que puedo traer e invocar Duración y simultaneidad. Sobre eso cuando me transporto a Materia y memoria, si añado: ¿cuál es el problema de Duración y simultaneidad? A mi modo de ver, Bergson acepta completamente la idea de un primado de las líneas de luz y de las figuras de luz, en ese sentido es einsteniano. Duración y simultaneidad es un drama, es el drama de un filósofo, los escritores también conocen sus dramas, el drama es un libro que... voy a contarles el drama de Duración y simultaneidad... el acepta completamente ese primer gran principio que saca de la relatividad; también acepta un segundo gran principio de la relatividad, a saber: la idea, la palabra no es de él, pero es lo que corresponde a los bloques de espacio-tiempo. También lo acepta. Y ¿por qué lo acepta? Él no es un idiota, sabe suficiente de matemáticas como para comprender la teoría de la relatividad, pero no pretende ser un genio en física ni en matemáticas, no pretende aportar algo nuevo ni en física ni en matemáticas, sino habría hecho matemáticas o física en lugar de hacer filosofía. Entonces no pretende discutir la teoría de la relatividad, no pretende decir: Einstein se equivoca, yo les voy a explicar porque. No necesita exagerar, no ha perdido la cabeza. Simplemente los lectores, cuando han leído Duración y simultaneidad, han creído que Bergson discutía de la relatividad y encontraba que, literalmente, Eisntein estaba equivocado. Me dirán que no es difícil explicar a la gente que no era eso, no, cuando se ha hecho un libro que sufre un tal contra-sentido o que es acogido de esa manera, es tonto hacerlo. Para corregir habría que rehacer el libro, tendría que rehacerlo, y como de hecho, cuando uno se mezcla con esas cosas tiene ya otra cosa por hacer, no hay caso de rehacer el libro. Para Bergson era tonto, de ahí su rígida actitud: no solo, hasta su muerte, prohibió cualquier reedición de Duración y simultaneidad, lo que le confirma a la gente, lo que les confirma a todos los imbéciles su idea de que él mismo se ha dado cuenta de que se equivocaba, pero de hecho no es así: no estaba en condiciones de corregir un error generalizado de los lectores. No es posible corregir una mala comprensión. En ese momento hay que hacer otra cosa. Entonces estaba perdido, pues reaccionaba de hecho. Así pues, hasta su muerte y más allá de su muerte, puesto que su testamento es explícito, prohíbe hasta donde puede, es decir hasta que tenga herederos capaces de mantener su prohibición, él prohíbe cualquier reedición de Duración y simultaneidad... y solo recientemente ha podido ser publicado Duración y simultaneidad. Pero creo que esa no es una cuestión establecida, porque me parece que solo explico lo que supongo que paso. En fin es una hipótesis que presento, pues, para él, el problema era distinto. Era: yo acepto la teoría de la relatividad, mas aún es una de las figuras fundamentales de la ciencia moderna. Una vez más, él no estaba loco, no iba a discutir con Einstein... cambio de cinta ... ... Einstein está en lo justo al concluir: no hay tiempo universal. ¿La teoría de la relatividad permite concluir en una teoría del tiempo real, una teoría del tiempo real según la cual no habría tiempo universal? Esta es la cuestión. La tesis de Bergson es muy simple, consiste en decir: ¡Atención! La teoría del tiempo real no es un asunto de la física, es un asunto de filosofía. ¿Qué quiere decir eso? Y la meta de Duración y simultaneidad, y es la única meta de Duración y simultaneidad, donde Bergson tiene necesidad de mostrar que integra completamente a Einstein, la única meta es decir: así como yo doy un paso hacia Einstein, es decir que no voy a discutir lo que él dice en física, porque diablos Einstein, el gran físico, cree posible hacer una filosofía que, cuando menos no es famosa. No solo no es famosa sino que presenta una tesis filosófica según la cual habría una multiplicidad irreductible del tiempo. Lo que Bergson intentará mostrar en Duración y simultaneidad, es que la idea de los bloques de espacio-tiempo, y aún de una serie infinita de bloques de espacio-tiempo, no impide la unicidad de un tiempo real concebido como devenir. En ese momento el libro deviene extremadamente claro. Y, una vez más, no estamos todavía a la medida de comprender esta historia de devenir. Pero lo que me interesa es haber fundamentado la idea de plano de inmanencia, o que los planos de inmanencia, de hecho el plano de inmanencia con su serie infinita de presentaciones, todos esos planos de inmanencia son cortes móviles de un universal devenir. Entonces tu objeción es muy justa si nos atenemos a Duración y simultaneidad, pero en Duración y simultaneidad, no se trata del todo del plano de la materia tal como lo entiende Bergson, se trata de un plano donde -seguramente hay materia-, hay luz, pero también hay eso que por ahora no tenemos: las figuras rígidas, los sólidos, entonces vamos a ver, para nosotros, a nivel de Materia y memoria, como sea que no plantea ese problema, nosotros vamos a plantearlo, hay muchas cosas por hacer. Llenar los agujeros que ha dejado es ser fiel a él, o yo no se que lo sería. En el punto en el que estamos, va a ser preciso dar cuenta de la formación de líneas geométricas, no puedo darmelas, no las tengo. A este nivel solo tengo líneas de luz, al contrario en Duración y simultaneidad en el capítulo al cual haces alusión no es un capítulo de filosofía es un capítulo de física, él se da los dos a la vez. No se pregunta de donde vienen las líneas de luz y de donde vienen las líneas geométricas: están allí. Hay una parte de líneas geométricas, hay otra parte de líneas de luz que están en una relación enunciable. Anne Querrien: Yo estaría de acuerdo de cierta manera. Bergson tiene, de hecho, toda la razón en decir que es un corte instantáneo en el devenir, ???? ????, a condición de cambiar de geometría y volver a lo que te había contado sobre la geometría de las catedrales, es decir que para los obreros, que no conocían la geometría analítica o descriptiva en dos cortes, precisamente había un corte en el suelo a partir del cual se levantaba la catedral, y las dimensiones, seguían el movimiento que se hacía hacer a las piedras en la mayor elevación, las dimensiones del corte en el suelo eran variables. Había, entonces, un solo corte plano de un universo en tres dimensiones, ¿me sigues? Es otro tipo de geometría, justamente la de las relaciones entre las líneas de movimiento, y las líneas geométricas donde no hay conservación de las distancias. Entonces efectivamente solo hay un plano, que es un corte instantaneo. Desde el momento en que se plantea el devenir como existente, basta un solo corte instantáneo, no hay necesidad de tener treinta y seis cortes. Y eso tiene que ver totalmente con lo que contabas sobre el plano de consistencia. Deleuze: pero no, pero no. De una parte hay una cuestión de hechos. Bergson, él, lo necesita, no hay discusión, tiene p´, p´´, p´´´ etc... al infinito. Tiene eso, tiene esa pluralidad de presentaciones puesto que el plano de materia no deja de desplazarse al mismo tiempo que -lo veremos- porque sobre el plano de la materia también hay algo que no deja de desplazarse, y entonces todavía no hemos visto la materia. Entonces tiene esa necesidad. De otra parte, puesto que tu dices que el plano de materia es necesariamente un bloque de espacio-tiempo... Anne Querrien: Digo que es una representación. Podemos elegir representar eso en las dimensiones del espacio y del tiempo porque son las que más se han trabajado en matemáticas aplicadas. Pero se podría muy bien imaginar que lo sea en dimensiones que yo no conozco. Pero dado que se toman esas dimensiones, se puede tener una sucesión de planos como los que nombras, pero también es concebible un corte instantáneo que sería una especie de cristalización, en fin las dos cosas no serían contradictorias. Podemos decir, a la vez, que el plano es un corte instantáneo del devenir, y decir de otra parte también que hay series de bloques espacio-temporales... Deleuze: Si tu haces cristalizar todas las presentaciones del plano de materia, habría una dificultad, me parece, y es que, en ese momento, ¿qué va a impedirte confundirlo con el todo? Anne: Efectivamente ese es el riesgo. El todo, en su forma habitual, sería eso, si, eso puede hacerse. Deleuze: (risas) puede hacerse, pero entonces eres infiel a Bergson. No es grave, pero sería otro sistema... respuesta a Richard: el devenir universal y el tiempo impersonal son iguales. Entonces todo va bien, ven ustedes, sobre eso progresamos rápido, yo diría, sostengo, y todo el mundo está de acuerdo en que, al menos, son posibles series de esos bloques de espacio-tiempo. Digo: retengamos uno, volvamos a "p", me coloco en el caso simple, lo que ya es bastante complicado ¿qué puede pasar? ¿qué puede suceder? Porque ¡estamos arrinconados! Estamos tan arrinconados que somos incapaces de comprender lo que son esas historias de Todo, de Devenir, que nos remiten a un elemento distinto que el plano de materia. Nos preguntamos ¿que puede pasar sobre el plano de materia así definido, es decir definido por las tres definiciones, las tres características precedentes? La respuesta de Bergson es una respuesta que nos deja completamente asombrados, porque, una vez más, son cosas que se ven únicamente en Materia y memoria, dice: nada difícil, imaginen que en ciertos puntos de ese plano de materia, de nuestro plano de inmanencia, surgiera ¿qué? Una vez más, no tengo derecho a recurrir a lo que sea que exceda el movimiento o la luz. ¿Mantiene él su promesa? Es tan bello, intentemos seguirlo, tan lejos como nos sea posible, él dice: la única cosa que puede llegar en todos esos recorridos de movimientos, de acciones y reacciones, son los intervalos, los intervalos de movimiento. No se da nada distinto al movimiento. Simplemente dice, en ciertos puntos de mi plano de inmanencia, va a haber un intervalo entre el movimiento recibido y el movimiento ejecutado. Átomos raros. Veremos como han podido formarse esas cosas, ¿átomos raros? Un intervalo entre -son las imágenes-movimiento, son imágenes-movimiento especieles. Imaginen imágenes-movimiento especieles atravesadas de un intervalo, intervalo entre el movimiento que recibe esta imagen y el movimiento que trasmite, en todos los sentidos. Pero, lo veremos, ¿es en todos los sentidos? Nada más que intervalos, o como él dice: las desviaciones. Es muy fuerte cuando dice: no me doy nada distinto al movimiento. ¿Qué es lo que me falta? Lo que me falta, les hablaba del movimiento, ahora les hablo y les digo: hay ciertas imágenes-movimiento, ¿por qué? No se nada todavía. Hay cierta imagen-movimiento que presenta un desvío entre el movimiento recibido y el movimiento ejecutado. Un intervalo de movimiento. Para definir el plano de la materia solo requiero de movimientos y de intervalos de movimiento. Por eso el año anterior, cuando me ocupaba más del cine, decía: hay al menos alguien, un gran hombre de cine, que ha dicho y ha hecho manifiestos sobre: para hacer el cine del porvenir solo requiero el movimiento y los intervalos de movimiento, y añadía: los intervalos de movimiento son aún más importantes que el movimiento; pero dadme los movimientos y los intervalos de movimiento, y ¿que les daría? El mundo como cine-ojo. Cine-ojo: es decir todas las teorías de Dziga Vertov, consisten y reposan exclusivamente sobre: las nociones de movimiento y de intervalos de movimiento. Y ¿qué es lo que Vertov estamaba hacer? Por razón o fuerza, el consideraba que hacia cine materialista, digno de la sociedad comunista por venir. y ese cine materialista demandaba únicamente movimientos e intervalos de movimiento. En este aspecto, eso no me asombra puesto que el primer capítulo de Materia y memoria, el primer capítulo me parece el texto más materialista del mundo. Entonces Bergson tiene tantas cosas que decir que enseguida va muy lejos, dice: ¿qué es ese intervalo de movimiento? Solo me doy la materia, ¿que serán las imágenes que en lugar de transmitir inmediatamente el movimiento recibido, son tales que hay un intervalo entre el movimiento recibido y el movimiento que devuelven? Démosle un nombre puesto que son imágenes muy especiales: son las imágenes vivientes. No olvidemos nuestra identidad que está completamente fundada y que continua: imagen=materia=movimiento etc... serán materias vivientes. Y en efecto ¿cómo se define un viviente por oposición a un no-viviente? un viviente se define por la existencia de un intervalo o de una desviación entre el movimiento recibido y el movimiento que devuelve, es decir el movimiento que ejecuta, eso es un viviente. Pero ¿qué es lo que hay de más viviente que lo viviente? Bergson sigue derecho, puesto que se reserva para más tarde el estudio de lo viviente, para otro libro. Lo que ahora le interesa, en Materia y memoria, es llegar lo más rápido posible a una materia viviente que es la expresión más avanzada, la más compleja de la desviación o del intervalo, a saber: ¡el cerebro! Se dirije enseguida a un grado muy complejo de elaboración de la materia viviente. Dice: ¿que es un cerebro? Un cerebro es materia, de acuerdo, no vamos a creer que hay imágenes en el cerebro, el cerebro es una imagen entre otras, es una imagen-movimiento. Es como todo, es una imagen-movimiento, simplemente es una imagen-movimiento muy especial, es una imagen-movimiento que presenta el máximo de desviación entre el movimiento recibido y el movimiento ejecutado. ¿Qué permite un cerebro? En otros términos un cerebro es nada, es nada, es una desviación, un intervalo. Simplemente es un intervalo que cuenta, porque ¿qué pasa cuando hay un intervalo entre el movimiento recibido y el movimiento ejecutado? Pasan dos cosas: el ese momento la imagen es, literalmente, descuartizada, las imágenes vivientes son imágenes descuartizadas. Llamo imagen descuartizada a una imagen que presenta un intervalo entre el movimiento recibido y el movimiento ejecutado. ¿Qué implica eso? Implica dos cosas que van a ser fantásticas, que van a ser la eclosión de lo nuevo, aún si no se comprende ni cómo ni por qué. Rara toda esta historia: ¿para qué bastaba un intervalo entre dos? Para que la acción sufrida sea fijada y aislada. Aislada y fijada, si, aislada del resto de la imágenes-movimiento. Me dirán: siempre muchas actúan sobre una imagen-movimiento. Sí, muchas actúan, pero cuando me encuentro frente a la imagen privilegiada en intervalo, ella va a estar en capacidad de aislar una acción principal. Veremos por qué. En otras palabras, llega a aislar la acción que sufre, lo que era imposible para las otras imágenes sobre el plano de inmanencia, y aún en preceder la acción que sufre. Y de otro lado, pues hay desviación, la reacción que produce, la reacción que ejecuta, la acción que retransmite, ¿de qué va a ser capaz? Gracias a la desviación, gracias al retardo, ven ustedes que hay anticipación sobre una cara: aisló la acción que sufro y la anticipo, sobre la otra cara hay retardo, la desviación es una acción retardada. El intervalo me da un poco de tiempo, ¿por qué? En lugar de que mi reacción sea la retransmisión de la acción sufrida o la propagación de la acción sufrida, sucede como si las imágenes vivientes fueran capaces de producir acciones retardadas, es decir acciones nuevas con relación a las influencias y a la acción sufrida, acciones que no derivan inmediatamente de la acción sufrida. De un lado acción sufrida y anticipada, de otro lado acción retardada y entonces nueva con relación a la acción sufrida. En esto reconocen ustedes a los vivientes, y de preferencia a los vivientes cerebrales, dotados de cerebro. Nos bastaría el intervalo. Vertov y Bergson un mismo combate. Pero nosotros tenemos necesidad de un poco más. Y eso se vuelve absolutamente fácil, prolonguemos un poco. Decimos: por lo menos exagera al saltar enseguida al cerebro. Vamos a intentar decir lo que pasa antes: vamos a imaginar una historia que es la historia de la tierra, en ese momento tomamos un libro sobre los orígenes de la vida, decimos: sobre el plano de inmanencia... eso no se les ha escapado: mi aparición de los intervalos con sus dos aspectos: desde que las imágenes-movimiento aparecen, que desvían el movimiento recibido y el movimiento ejecutado, es decir aísla la acción sufrida y la anticipa, de otra parte retarda la acción ejecutada y entonces produce lo nuevo, desde que eso aparece puedo decir que doy cuenta de esas imágenes especiales desde el punto de vista sobre el plano de inmanencia, ¿de cuál punto de vista? Del punto de vista del primer carácter del plano de inmanencia, a saber: conjunto infinito de imágenes-movimiento reaccionando las unas sobre las otras, aparecen sobre ese plano imágenes muy especiales que se llamarán imágenes vivientes o de materia viviente y que presentan un intervalo de movimiento, ¿de acuerdo? Bueno. El rigor exige que diga lo que pasa, si bien todos esos puntos de vista están ligados, desde el punto de vista del segundo carácter del plano de inmanencia, que era: difusión de la luz y propagación de líneas y figuras de luz pura, ¿qué pasa aquí? Es necesario que encuentre algo correspondiente, ¿comprenden ustedes? Que pueda decir: bien éste es el equivalente del intervalo. El intervalo era, en términos de movimiento, intervalo de movimiento. Pero la historia del movimiento era el primer carácter del plano, el segundo carácter del plano es la luz y su propagación, su difusión, ¿qué pasa desde ese punto de vista? ¿qué son las imágenes vivientes? Mis imágenes luminosas de hace un momento, antes de que hiciera intervenir las imágenes especiales, descuartizadas, de pequeña o gran desviación, ¿qué pasaba por mis figuras de luz? Difusión, propagación en todos los sentidos y en todas las direcciones. Cada imagen era luminosa en sí-misma, no recibía luz de todas las otras. No había una conciencia que viniera a esclarecerla desde afuera, no tenían necesidad: las cosas eran luminosas en sí mismas puesto que erán imágenes de luz. Simplemente esta luz no era revelada porque no tenía que ser revelada ¿por qué habría de ser revelada? ¿a quién? Es porque hay plenitud de referencias... Yo hablaba de un arreglo de cuentas con Einstein, pero también hay un arreglo de cuentas con el antiguo testamento. Bergson era judío, su historia es muy complicada, se convierte al catolicismo a final de su vida, pero el lo mantiene en secreto porque era el momento de Hitler, entonces el quiere seguir pasando como judío, y lo seguía siendo muy profundamente, es una historia muy curiosa; y la relación de Bergson con el antiguo testamento es una relación fundamental, y también del bergsonismo: creo que en él, esta historia de luz está muy ligada a todo tipo de temas religiosos. Digo: está luz no había de revelarse, porque escucha el catecismo, o igualmente, escucha a los niños que dicen: pero antes de la luz ¿qué había? La respuesta de Bergson es: antes de la luz, pues había luz. No hay que hablar de antes de la luz, hay que hablar de: antes de que la luz fuera revelada. No es lo mismo, pues la difusión universal de la luz es el plano de inmanencia de todos los tiempos, vemos que es de todos los tiempos, aún antes de que haya la menor célula viviente... ¿Qué pasa? Bueno que aparecen imágenes luminosas especiales que yo llamo "imágenes vivientes", es la misma cosa, quiero decir: lo que el intervalo de movimiento es al movimiento, va a serlo a la luz. Ellas tienen una propiedad muy especial, son imágenes descuartizadas, van a detener la luz. Ellas solo van a tener un poder: van a reflejar la luz. Las imágenes vivientes van a reflejar la luz. Con mayor razón cuando esas imágenes tendrán un cerebro, o tendrán ojos, que serán fenómenos cada vez más complejos de reflexión de la luz. Lo que el intervalo de movimiento es al movimiento, la reflexión de la luz va a serlo a la luz. Es decir: van a recibir un rayo, van a llegar a aislar una línea de luz 8ese es el primer aspecto de la imagen-movimiento viviente) y segundo aspecto, van a reflejar la luz. En otras palabras, ¿que van a realizar? Van a realizar la foto, si hay foto, y a sacarla en las cosas de todos los tiempos. Simplemente la foto erá traslucida, dice Bergson. Habría que decir, literalmente, "trasparente": la foto era trasparente. La foto estaba en las cosas pero era trasparente, ¿qué le faltaba? Aquí el estilo de Bergson es un estilo grandioso: lo que faltaba era el detras de la placa, dice, y la placa no era otra cosa que cada imagen-movimiento. Ese detrás de la placa que faltaba era la pantalla negra. La pantalla negra necesaria para que la luz sea revelada. ¿Qué aportan, desde el punto de vista de la luz, las imágenes vivientes? La pantalla negra que faltaba. Unicamente la pantalla negra que faltaba. En otros términos ¿qué es sino la conciencia? En el límite ¿qué otra cosa que la conciencia? La conciencia es lo contrario de la luz, todos los filósofos han vivido con la idea de que la conciencia era una luz, pues no, lo que es luz es la materia, y pues la conciencia es la que revela la luz. ¿por qué? Porque la conciencia es la pantalla negra. La conciencia es la opacidad, que como tal va a llevar a la luz a revelarse, es decir a reflejarse. Entonces tenemos una inversión completa: no es la conciencia la que aclara las cosas, las cosas se aclaran ellas mismas, aclarándose ellas mismas, la luz no es revelada, una foto en las cosas es trasparente pero está allí: es necesaria la imagen viviente para proporcionar la pantalla negra sobre la cual la luz se choca al reflejarse. Y nosotros no somos otra cosa que eso. Hace un momento eramos intervalos entre movimientos y nada más, eramos pequeños intervalos. Y en adelante, no será mejor, es formidable como arreglo de cuentas con el hombre (risas). ¿Ustedes crean la luz? Pobre gente, son solo pantallas negras, solo opacidades en el mundo de la luz. ¿Que se quiere decir cuando se le reprocha a Bergson no haber conocido el inconsciente o haber ignorado el inconsciente? ¿Qué quieren que haga con el inconsciente, una vez dicho que la manera como definía la conciencia era la opacidad pura, la opacidad bruta? Verdaderamente no tenía necesidad del inconsciente. ¿Qué haría con eso? Ya ha puesto todo lo que faltaba en la conciencia, entonces... bueno, eso funciona. Ese es el segundo carácter de esas imágenes cerebrales, cerebralizadas. Esto es de un alto nivel de complejidad. Esto está fuertemente bien hecho, ven que los dos se hacen eco. Acción sufrida que era aislada, acción retardada que, entonces, era novedad, y después: líneas de luz aisladas y líneas de luz reflejadas, eso va. De hecho la pantalla negra, desde el punto de vista de la luz y el intervalo, desde el punto de vista del movimiento, se corresponden. Yo plantearía, en fin, una tercera cuestión, es muy simple: puesto que mi plano de inmanencia tiene un tercer carácter que es el ser un corte móvil, un corte móvil del universal devenir, desde ese tercer punto de vista ¿qué van a aportar las imágenes especiales, imágenes o materias vivientes? Cómo no hemos visto las historias del universal devenir, solo puedo responder una cosa que pueden aportar, ¿qué es? Tenemos el derecho de suponer que esas imágenes vivientes estarán con el universal devenir -del que el plano de inmanencia, del que el plano de materia es un corte móvil-, bien, esas imágenes especiales estarán con este universal devenir en una relación muy particular, en una relación privilegiada. No puedo decir más. No serán como el plano que, sin embargo, las contiene, esas imágenes vivientes no serán simples cortes móviles del universal devenir, tendrán una relación más íntima con el universal devenir, pero ¿cuál? No sabemos nada. Dejemos eso de lado, no podemos, no tenemos los medios, y pues, no estamos urgidos. Podríamos decir: exagerá, ¡enseguida se da el cerebro! Se lo da maravillosamente porque analiza el cerebro como materia. Muestra muy bien, en el primer capítulo, cómo el cerebro, finalmente, es solo una materia capaz de detener la acción sufrida, de aplazar la acción sufrida, eso lo muestra de maravilla, con todas las relaciones, haciendo un breve análisis, pero muy bello, del cerebro y de la médula espinal. Muy bello, no hay nada que retocar. Me parece que todas las teorías del cerebro, hoy en día, insisten enormemente sobre eso. No es un conjunto de cosas que se tocan, es muy curioso, los biólogos actuales del cerebro, han hablado por mucho tiempo de todo tipo de cosas que se tocaban, que se tenían en el cerebro, que se ponían en contacto, hoy en día los asuntos del contacto a nivel de los fenómenos intra-cerebrales ya no es la tendencia. Hablan todo el tiempo de cosas que saltan, de acciones que hacen saltos, de un punto a otro. Creo que los textos de Bergson tenderían muy bien a las concepciones actuales. Pero en mi propósito de añadir una pequeña cosa, diría: todo eso no era posible cuando el plano de inmanencia estaba muy caliente, es decir líneas de luz, todo eso era caliente. el plano de inmanencia estaba antes muy caliente, muy, muy caliente. de hecho caliente. eso no tiene aire de nada, pero si ustedes se refieren a cualquier libro bien hecho sobre el origen de la vida, ustedes aprenderán que la vida no podría aparecer sin ciertas condiciones de calor extremas. Aún más que las materias que prepararían la vida no podían aparecer en tales condiciones, por simples que fueran, y sin embargo no eran simples. Se necesitaba algo así como una perdida de calor. De donde le ha venido, eso me supera. Pero, en fin, no debo ser el único... es necesario suponer que sobre mi plano de inmanencia se produce un enfriamiento. Evidentemente uno está molesto, ¿de dónde viene ese enfriamiento? Puedo dar cuenta de su calor, que se hace caliente e hirviente con mis líneas de luz, eso lo explica. Pero el enfriamiento... pensaré, de aquí al próximo año, podemos siempre encontrar una razón, si alguien encuentra una. No se puede encontrar una razón que invoque un exterior del plano de inmanencia. La única salida sería mostrar que hay en el plano de inmanencia que ha cortado, un corte móvil del universal devenir, un corte de tal manera que el efecto sea el enfriamiento del plano... no es la tarta la que muestra eso, y no tiene ninguna importancia, eso no cambiará nada. Supongamos que se ha mostrado esto: que eso se enfriaba. Entonces ha comenzado el universal movimiento, la universal variación de las imágenes-movimiento, el universal chapoteo de las imágenes-movimiento. Con el enfriamiento han comenzado a formarse imágenes-movimiento, que estaban muy lejos de lo viviente, pero que eran ya un poco raras. Y su rareza, todo el mundo es unánime, todos los sabios son unánimes al decirlo: no podían aparecer mientras la tierra estaba muy caliente, pues, ustedes ya lo han comprendido, mi plano de inmanencia no es solo la tierra, es el universo. No podían aparecer mientras la tierra estaba muy caliente, ¿qué es eso? Son esos materiales muy especiales, hablo siempre en términos de imágenes y de materia, esas imágenes o esas materias muy especiales, que todavía no son vivientes y que tienen la propiedad de girar el plano de polarización de la luz hacía lo que se llamará una derecha y una izquierda. Y que son las sustancias llamadas dextrógiras o levógiras. Las materias dextrógiras hacen girar el plano de polarización de la luz hacía la derecha, como lo indica su nombre, y las levógiras lo hacen girar hacía la izquierda. Eso no podía aparecer cuando la tierra estaba muy caliente, esta bien. Con materias similares tengo la constitución de la derecha y la izquierda. Derecha e izquierda no pueden definirse sin referencia a ... fin de la cinta... Tenemos mi plano de inmanencia y lo que se llama la sopa pre-biótica, una vasta sopa pre-biótica. Decimos todavía: hay que concebir micro-intervalos en la sopa pre-biótica. Esta formula debe volver todo muy claro. Cuando digo micro-intervalos, son sustancias muy curiosas. Pero cuando aparecen las sustancias vivientes más simples, las más rudimentarias, los micro-intervalos se confirman. (Intervención: hay ojos en el caldo, estallido general de risas, Deleuze dice: muy espiritual, y estalla a reír). Entonces hay micro-intervalos, y después toda la evolución de la vida, y eso no lo desarrollará Bergson, el tiene otras cosas que hacer en la Evolución creadora, pero habría que percibir el ascenso a partir de los micro-intervalos, de las sustancias dextrógiras y levógiras, a partir de ellas el ascenso hasta los micro-intervalos, asignables en el tiempo. Y porque se tenía necesidad de poner el tiempo en nuestro plano de inmanencia, ¿ustedes comprenden? En nuestro plano de inmanencia, en nuestro plano de materia, la noción misma de intervalo, si no se dan el tiempo, se dan una pura pantalla espacial, y será necesario que está pantalla espacial sea un intervalo temporal. Anne Querrien: intervención sobre el corte y la temperatura, las otras dimensiones posibles (inaudible). Deleuze: La temperatura, estaba cogida en la luz, entonces no puedes reflejarla en el devenir sino bajo otra forma. Te son necesarias dos temperaturas como en Malenbranche: una temperatura temperaturante y una temperatura temperaturada. No hemos terminado. Sobre eso intento ir más rápido. Entonces ven ustedes que la evolución podría ser concebida como la afirmación evolutiva y progresiva de lo que, también, puedo llamar los intervalos de movimiento, las pantallas negras o reflexiones de la luz, o las relaciones privilegiadas de expresión con el universal devenir, ¿qué pasa? En adelante tenemos esas imágenes especiales. Vamos a llamarlas como, para mostrar que no se introducen otras distintas a la imagen-movimiento, del movimiento o de la luz. Solo hemos introducido el intervalo del movimiento, y la pantalla negra, es decir, literalmente nada. Las llamaremos: centros de indeterminación. Es muy importante, son pura indeterminación puesto que consisten en impedir que el movimiento recibido se prolongue en movimiento ejecutado, consiste en impedir que la luz difunda en todos los sentidos y en todas las direcciones. Pero no tiene ninguna determinación en si misma, detiene el movimiento, retarda el movimiento, refleja la luz, todo eso. Las imágenes vivientes y cerebralizadas, es decir del corte: nosotros hemos nacido a partir de esas cosas pre-bióticas, las sustancias dextrógiras y levógiras. En fin, hemos nacido, cada uno de ustedes está sobre ese plano, pero ¿en qué estado? ¡Dios mio! En el estado de pantalla negra, es decir lo mejor de ustedes, en estado de intervalo de movimiento, y cada uno de ustedes lo es. ¿Cómo se distinguen los unos de los otros? Evidentemente ustedes no reciben los mismos movimientos, ustedes no ejecutan los mismos movimientos, no reflejan los mismos rayos de luz: cada uno talla su mundo sobre el plano de inmanencia. Si bien que si tomo uno de esos ???? ustedes no están más determinados los unos que los otros, solo tienen centros de indeterminación. Y si ustedes pudieran permanecer, sin duda sería... hay caerían periódicamente. Podemos considerar, entonces sería como una terapéutica, ciertas enfermedades como retornos al estado de centro de indeterminación. De hecho esas enfermedades son conquistas prodigiosas, son el tercer género de conocimiento de Espinoza, el retorno al plano de inmanencia. Si bien el solo hecho de conocer un tal bien debe servir para curar de esos estados en los que algunos se bañan. ¿Cómo pasa eso? Tengo un centro de indeterminación, pasan tres cosas. Preciso: que sigan siendo tres, no es mi culpa, y no tiene ninguna importancia, y no corresponde del todo a los tres caracteres precedentes. Lo hemos visto, pero no teniamos las bases suficientes, ahora se debería llegar a comprender. Primera cosa que llega en función de ese centro de indeterminación, es decir de esta imagen-movimiento muy especial. A su elección, dirán: una acción es aislada de todas las otras acciones. Esta imagen-movimiento muy especial, es como si hubiese especializado una de sus caras. No es como si. Ustedes recuerdan el estatuto de las imágenes-movimiento puras de las que hemos partido, ellas reciben acciones y ejecutan reacciones, es decir: sufren las variaciones sobre todas sus caras y en todas sus partes. Por eso tengo que insistir todo el tiempo sobre ese texto de Bergson: sobre todas sus caras y en todas sus partes. Esas imágenes especiales, esos centros de indeterminación, sucede como si, ahora, ellas hubiesen delegado una cara a la recepción, por eso supone ya la distinción de la derecha, de la izquierda. Un paréntesis para algo que he olvidado: ya a nivel de la sopa pre-biótica se comienza, no ha tener sólidos, sino a tender hacía una elaboración de sólidos, y el camino de lo viviente, y la constitución de las cosas en sólidos, eso no va a ser más que un, va a ser un camino de hecho hacía la simultaneidad. Pero entonces ese no es más, del todo, el estado de las imágenes-movimiento que actúan y reaccionan sobre todas sus caras y en todas sus partes, esas imágenes privilegiadas, esas imágenes vivientes han especializado una de sus caras para la recepción. No reciben acción, no solo sobre esta cara, pero tienen una cara capaz de aislar las acciones que recibe. Entonces tienen una cara privilegiada de recepción. (Dibujo: la imagen, de un lado la pantalla ha especializado una de sus caras a la recepción). De acuerdo es atacada sobre todas las otras caras por las acciones sufridas, eso no impide que tenga una cara receptiva privilegiada. Con la evolución de lo viviente, esta superficie, esta cara de recepción llevará los órganos de los sentidos. Con mayor razón con el desarrollo del rostro, los órganos de recepción se harán cada vez más especializados. Bueno, esa cara receptiva es muy importante puesto que, en efecto, permite aislar la acción sufrida, y anticipar sobre la acción sufrida, es decir aprender las acciones posibles. Pues, en efecto, con el desarrollo de los órganos de los sentidos se va a producir la recepción a distancia. En otros términos, gracias a esta primera cara especializada en la recepción, puedo decir: la imagen viviente percibe. ¿Qué será, entonces, una imagen-percepción? Una imagen-percepción será la imagen de una acción sufrida en tanto que aislada y aún adelantada, anticipada, por una imagen-movimiento especial que la recibe.

La Muerte de Guattari.
SUELY ROLNIK





Suely Rolnik es una destacada psicoanalista y psicóloga
social brasileña. Directora en la actualidad del importante
departamento interdisciplinario de investigación y posgrado
"Nucleo da Subjatividade" en la Universidad Católica de San
Pablo, vivió exiliada en Paris más de 10 años, donde conoció y
comenzó su amistad con Felix Guattari. Es autora de
"Cartografía Sentimental" y co-autora con Felix Guattari de
"Micropolíticas del Deseo".
La última vez que Guattari estuvo en Río de Janeiro, en mayo del
`92, hicimos una presentación de sus dos últimos libros, en la forma
de una acalorada mesa redonda, donde cada uno de los
participantes; le dirigía una pregunta. Uno de los colegas que
componía esa mesa, el psicoanalista Joel Birman, le dijo -que había
quedado impresionado con el extraño tono de despedida presente en
las páginas introductorias de "¿Qué es la filosofía?" y que si era
posible, le gustaría oírlo al respecto. Entonces Guattari se puso a hablar
largamente, y las cosas que iba diciendo, y más aún la forma en
que las decía, nos fue dejando profundamente tocados. Recuerdo
especialmente algunos pasajes. El comenzó contándonos que, cuando
niño, presenció la muerte de su abuelo -a quien quería mucho;- y que
el choque de este encuentro con la muerte fue absolutamente
inaugural en su vida. A partir de entonces tuvo crisis de angustia. Nos
contó que mucho después, cuando recién conoció a Oury (1) le habló
de esas crisis de angustia que eran Principalmente nocturnas. Oury le
sugirió entonces que girase la cabeza sobre la almohada para el otro
lado; él siguió el consejo y funcionó.
Agrego a estas historias que Guattari nos contó, el relato de una
pesadilla que él acostumbraba tener todas las noches, durante un
cierto periodo -alrededor de los 6 o 7 años- que leí en una cita de un
bello articulo que Robert Maggiori escribió para el número de
Liberation que homenajeó a nuestro amigo dos días después de su
muerte. Así nos describe su pesadilla el propio Guattari: "Una dama
de negro. Ella se aproximaba a la cama. Yo tenía mucho miedo. Esto
me despertaba. Yo no quería volverme a dormir". El cuenta esta
pesadilla a su hermano, como años después se la contará a Oury. Su
hermano le presta un fusil, sugiriéndole que tire a la dama en caso de
que vuelva. Como más tarde con Oury, él seguirá el consejo, y
funcionará: la dama nunca más volvió. Pero en esa historia, lo que
dejó a Guattari más intrigado fue el hecho de que no había armado el
fusil. Maggiori termina su relato diciendo que Guattari debería haber
sido más desconfiado y armado su fusil, porque un día la dama volvería,
como de hecho acabó ocurriendo la noche del 29 de agosto de
1992.
Para mí esta pesadilla, más aquellos pasajes que Guattari nos
contó esa noche, sucitan una impresión diferente de la de Maggiori.
Si es verdad que fue de noche, y de repente murió, como si la dama
lo hubiese tomado por sorpresa, no me parece que Felix haya sido
ingenuo o poco cauteloso. Al contrario, él desconfió tanto, él bancó
hasta tal punto este desafío que se le presentó en aquélla ocasión de
su primer enfrentamiento con la muerte que, desde el terrible susto
que se pegó esa vez inaugural, hasta el fin de su vida, no paró de
armar este fusil un solo minuto. Tada su obra, filosófica, política y clínica,
constituye la proeza de gambetearse a sí mismo en el embate
con la muerte: la astucia estaba en ir tanteando el impacto de la
muerte, lo que implicaba al mismo tiempo ir encontrando maneras de
despistar el susto aterrorizador movilizado por este impacto (las
terribles crisis de angustia ) y su efecto de parálisis e
impotentización. Ir trazando, prudentemente, un tenue hilo entre
despistar el terror movilizado por el enfrentamiento con la muerte,
sin despistar el propio enfrentamiento; pero, a la vez, ganan más y
más terreno en sus aproximaciones. Y cuanto más próximo a la
muerte, más próximo fue logrando estar del nacimiento de las formas
de existencia: o sea, más cerca de la vida en su esencia creadora. Tal
vez haya sido esto lo que daba a su vida el brillo y la velocidad de un
meteoro; tal vez sea esto también lo que le trajo una muerte
igualmente meteórica. Mas quien soy yo para entender la muerte.
Su vida y su obra estuvieron marcadas por esta invención
incesante de estrategias de aproximación a la muerte, invención de
una creatividad sorprendente, dando muchas veces la impresión de
una vitalidad incansable, pero también, de vez en cuando, la
impresión de haber agotado todas sus fuerzas. Como él mismo escribió,
su voluntad era: "trabajar el duelo por sí mismo como el pianista
trabaja sus escalas": Ese ejercicio constante de tocar la muerte en
todas sus escalas, esta prudente astucia para aproximarse sin ser
destruido, esta máquina de guerra armando y desarmando su fusil,
parece haber culminado con la idea de "caosmosis" y sus "cuatro
functores ontológicos" (flujos, máquina, universos incorporales o
líneas de virtualidad, territorios existenciales). Digo culminar, porque
quedó como la última jugada, el último round, la última melodía, pero
también porque este concepto parece contener una especie de
serenidad trágica, un momento en el que -como escribe con Deleuze
en la introducción de "¿Qué es la Filosofía?" - él se encontraba en
aquella "agitación discreta, a medianoche, cuando no se tiene ya demanda
alguna", "cuando se disfruta de un momento de gracia entre
la vida y la muerte, en que todas las piezas de la máquina se
combinan para enviar al porvenir, un dardo que atraviesa todas las
eras".
El dardo que Guattari envía al porvenir es la caosmosis y sus
functores ontológicos, esta aprehensión de la existencia en su
constructivismo, recurso valioso para viabilizar la existencia en su
naturaleza creadora. Una especie de aprehensión que sólo se torna
posible, imagino, cuando ya no nos aterrorizan las rupturas de
sentido, experimentadas en la subjetividad como una especie de
"extraño-en-nosotros". Rupturas que son el efecto del inevitable
enfrentamiento con la alteridad; cuando descubrimos en este
"extraño-en-nosotros", no la aterrorizadora señal de nuestra
desintegración, sino un precioso aliado, ya que escucharlo es lo que
nos permite captar las líneas de virtualidad que se presentan, e
inventar territorios existenciales que sean su encarnación. Y si
consideramos que la esencia de la vida consiste en diferenciarse,
podemos decir que esta capacidad de acoger al "extraño" - o sea de
aprehender/vivir la existencia en su constructivismo - es una
condición imprescindible para la efectuación de la vida.
Por lo tanto, todo lleva a creer que el extraño se presentó a
Guattari de modo precoz a intempestivo, convocando un
enfrentamiento que él bancó durante toda su vida. Y parece que en
este momento, que también precozmente llamo de "velhice", él
estaría encontrando -como él mismo dice en aquella introducciónuna
especie de "libertad soberana". Debe ser eso lo que le daba, en
los últimos tiempos, un aire de suavidad sobria. Era un momento en
que, según él, pasaba a "importar poco haber conseguido decir bien o
sido convincente, ya que de cualquier manera ahora se trataba de
ello (Ça)" (2): ¿Y qué es lo que venía a ser "ello"? "Ello" era la
aprehensión del ser en su movimiento constructivista, esta maquínica
del ser, esta heterogenésis, aquello que él llamo "ontología
constructivista". "Ello" es la caosmosis: la experiencia de ruptura del
sentido, de desterritorialización, del "extraño-en-nosotros", ya no entendida
ni vivida como portadora de destrucción, sino como portadora
de líneas de virtualidad y, por lo tanto, inseparable de la vida en sus
formas de organización. Cuando un territorio existencial deja de tener
sentido, cáotiza, se derrumba, es que, una máquina, se deshizo, y
esto significa que los flujos que la componían se conectarán con otros
flujos, haciendo otros cortes, agenciándose en otras máquinas,
produciendo otras líneas de virtualidad, que tomarán o no
consistencia en nuevos territorios existenciales. En suma, ahora para
Guattari se trataba de "ello": hay "cosmos" en el "caos; el caos es
portador de complejificación. Hay una relación de "ósmosis" o de
inmanencia entre el caos y la complejidad. Y esto es posible
aprehenderlo desde la posición que, él circunscribió con su propuesta
a los cuatro functores ontológicos (flujos, máquina, universos
incorpóreos o líneas de virtualidad, territorios existenciales).
Y podemos imaginar que la dama de negro no asusta más a
Felix; él consiguió recibirla, gambetear el.miedo al terror y dormir, él
conquistó al extraño.
Exactamente por haber conquistado esta capacidad de acoger al
extraño en su propia subjetividad, Guattari siempre fue un amigo
intercesor. Amigo intercesor, como yo lo entiendo, es algo o alguien
que funciona como soporte del "extraño-en-nosotros", portavoz de la
heterogénesis en nuestra subjetividad. Tal acogimiento del
"extraño-en-nosotros" es la llave para salirnos de este modo de
subjetivación que tanto nos impotencializa, este
sujeto-moderno-en-nosotros, esta subjetividad neurótica o
"capitalística" -como gustaba llamarla Guattari-. Pues lo que define
fundamentalmente este modo de subjetivación es el terror al otro y,
por lo tanto, la instauración de una utopía de la unidad, una ilusión
de completud mantenida por la tutela que este terror ejerce sobre la
subjetividad, y que tiende a sabotear todo movimiento de creación de
la existencia. En suma, la operación básica de este modo de
subjetivación, dominante en nuestro mundo, es el racismo contra
todo lo que repone lo idéntico, contra el extraño en nosotros. Y es por
eso que la voz del extraño es oída por este tipo de subjetividad como
voz de la carencia, y no del carácter intrínsecamente procesual,
heterogenético del ser. Todo a nuestro alrededor conspira contra el
extraño, y es tan fuerte este racismo que necesitamos de
intercesores para combatirlo. Deleuze y Guattari, no cesan de
alertarnos contra esto en toda su obra: por, ejemplo cuando escriben
"necesitamos aliados", "inconscientes que protestan"; o cuando
hablan de "revolución molecular" -esa especie de conspiración en
favor del "extraño-en-nosotros"-, o de "dispositivos catalizadores de
existencialización", o también, en los comienzos, de "grupos sujeto" o
"analizadores", y de ahí en adelante.
Tener un intercesor de la calidad y de la fuerza de Guattari es un
privilegio, y esto continúa incluso más allá de su muerte, pues su
obra encarna al intercesor, con la misma radicalidad con que él lo
encarnó durante su vida. Es por eso, tal vez, que es común que
ocurra que personas que lo leen por primera vez, comenten que no
entienden casi nada y que, sin embargo, experimentan algo como un
entendimiento de otro orden, como si estuvieran escuchando allí algo
que siempre habían sabido sin saber; y que el hecho de que alguien
lo diga les trae una especie de fuerza inusitada.
Felix fue y es un intercesor para muchos de nosotros allá en
Brasil, para muchos; aquí en Argentina, y para tantos otros
desparramados por el mundo. El fue y es un intercesor para los más
diversos movimientos de actualización de una subjetividad creadora,
abierta hacia los posibles que se anuncian -y esto del campo clínico al
campo social y político, pasando por el campo de la filosofía, del arte
y por el propio campo existencial; yendo de New York a Tokio,
pasando por ejemplo por Buenos Aires, San Pablo y Sarajevo. Mas
nunca está de más recordar que cada uno de esos
amigos-movimientos fue el intercesor privilegiado de Felix, capaz de
sucitar y resucitar su confianza en la travesía de la caosmosis, capaz
de espantar el pavor de la aproximación de la dama.
* Este texto fue presentado en las jomadas sobre el pensamiento de Deleuze y
Guattari organizado por Plexus en Octubre de 1992.
(1) N.d.R.:director de la clínica La Borde.
(2) N.de T.: se trata de un juego de palabras utilizando el doble sentido de "Ça":
"esto" o "ello" correspondiente al término freudiano de la segunda tópica.

Suely Rolnik. La Muerte de Guattari.
Zona Erógena. Nº 13. 1993.
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Bibliografía de Gilles Deleuze en castellano

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