
Una vida y nada más.

Witold Gombrowicz, devenir escritor.

“Después de las ocho salgo a cenar al restaurante Sorrento, y luego el programa varía en función de las circunstancias. Las horas tardías de la noche las dedico a la lectura de libros, que, por desgracia, no siempre son como desearía. Hoy he recibido una carta de Kot Jelenski”. En este breve pasaje Gombrowicz nombra a la Remington, al Sorrento, a Jelenski y al Querandí, cuatro personajes de importancia en su obra y en su vida.“Seguía desempeñando mis funciones de secretario en el Banco Polaco, cada vez me costaba más soportarlo, no podía más. En un arranque de heroísmo desesperado, mandé al banco de paseo. Era el salto a lo desconocido, mis ahorros ascendían a unos dos mil dólares, no tenía ningún empleo en perspectiva, nada a lo que aferrarme. Mis dos primeros años lejos del banco fueron una delicia, todos los días eran una fiesta (...)” “¿Escribir? ¿Escribir otra vez después de ‘Transatlántico’? ¿Y escribir qué? Como de costumbre, me puse a garrapatear algo en medio de la incertidumbre, la ignorancia y la deprimente miseria que me abruman siempre que empiezo un libro. Poco a poco, aquello se enriqueció, se intensificó, y nació así una nueva forma, una nueva obra, la novela que titulé ‘Pornografía’ (...)” “Por entonces me compré una máquina de escribir, una Remington semiportatil, completamente nueva, de un mate muy elegante, y fue como si me hubiera comprado un Rolls Royce. Con esta Remington escribí ‘Pornografía’. Escribo a mano, no podría hacerlo de otro modo, luego paso a máquina el texto ya acabado, introduciendo algunas ligeras modificaciones”

GOMBROWICZIDAS
Lectura amorosa
La Ética y el cuerpo sin órganos (CsO)
El plan de consistencia sería el conjunto de todos los CsO, pura multiplicidad de inmanencia en la que un trozo puede ser chino, otro americano, otro medieval, otro un poco perverso, pero en un movimiento de desterritorialización generalizada en el que cada cual toma y hace lo que puede, según sus gustos que habría conseguido abstraer de un Yo, según una política y una estrategia que se habría conseguido abstraer de tal o cual formación, según tal procedimiento que sería abstracto desde su origen.
Poco a poco nos vamos dando cuenta de que el CsO no es en modo alguno lo contrario de los órganos. Sus enemigos no son los órganos. El enemigo es el organismo. El CsO no se opone a los órganos, sino a esa organización de los órganos que llamamos organismo.
¿quién es ese nosotros que no es yo, puesto que tanto el sujeto como el organismo pertenecen a un estrato, y dependen de él?
Nosotros respondemos ahora: es el CsO
Texto: Deleuze-Guattari Música: Coco Rosie
Del cuerpo sin órganos (CsO)
Texto: Deleuze-Guattari Música: Coco Rosie
Estoicos y acontecimiento


Paradigma estético

El paradigma estético del que hablo se presenta como una alternativa ante el paradigma cientista que subtiende el universo capitalístico. Es el paradigma de la creatividad. No quiero decir que uno deba estetizar el mundo puesto que esta idea de paradigma implica un paréntesis de la noción de obra de arte y por supuesto de las instituciones artísticas, de los mercados artísticos. Inclusive, no sólo hay un aplastamiento de los focos de singularidad, sino que también hay una asunción de este aplastamiento, una aceptación. Digamos que es la pasividad que caracteriza la actitud post-modernista, que también interviene en el género estético. Por eso el paradigma estético no coincide con el mundo de los artistas. Entonces, en el ámbito del psicoanálisis y de la psicoterapia institucional, de las terapias familiares, se presenta como importante y políticamente significativa la propuesta alternativa de un paradigma de creación estética ante el paradigma cientista, sistémico, estructuralista, que encontramos a menudo en esta práctica. La idea principal consiste en el hecho de que la esencia de la creatividad estética reside en la instauración de focos parciales de subjetivación. De una subjetivación que se impone fuera de las relaciones intersubjetivas, fuera de la subjetividad individual. De esta manera, tenemos una creatividad existencial, ontológica. Entonces, el paradigma estético nos permite, justamente, unirnos con otras producciones de subjetividad parcial,en el ámbito del psicoanálisis, de la sociedad, etc.-
Del Platonismo


Cette volute en variation pour qualifier une multiplicité ne saurait mieux évoquer le contenu du livre. J'avais à l'époque de sa rédaction (1988-1993) songé également à l'écume, aux bulles qui s'y agglomèrent : un seul film de savon qui passe entre les sphères ainsi enveloppées. C'était un moyen de faire comprendre le rapport chez Deleuze de l'univocité à sa variété immanente. Qu'un ensemble soit univoque cela n'empêche pas sa proliférante multiplicité. D'autres modèles s'imposent encore comme celui de Plurivers : une "grappe de mondes" impossible à soumettre à la régulation d'un universel et dont Travaux pratiques aux PUF accueillera le titre en Octobre.
Plurivers désigne le concept particulier auquel devait donner lieu l'idée de multiplicité que je porte depuis Variations. Reste à en prolonger les ressources en direction des pratiques de la déconstruction autour de Derrida auquel je destine un livre un peu spécial : Démantèlement de l'occident. Un parcours actualisant une seule volute dans la ribambelle de ses différences.
Jean-Clet Martin


Guattalula

Este texto es la transcripción de una conversación entre Lula y Félix Guattari que organicé en colaboración con el sociólogo Marco Aurelio García (hoy asesor especial en política exterior de Lula) el 1º de septiembre de 1982. La reunión se produjo en los inicios del Partido de los Trabajadores (PT), alrededor del cual se aglutinaron, en aquel entonces, los movimientos más diversos que agitaban a la sociedad brasileña en el proceso de redemocratización del país. Era la época de la campaña por las primeras elecciones directas luego de casi dos décadas de dictadura militar, campaña de la que Lula participaba por primera vez como candidato del PT al cargo de gobernador del estado de San Pablo.(Lula perdió esas elecciones; en 1986 volvió a presentarse, esta vez como candidato a diputado federal, y ganó; luego se presentó cuatro veces a las elecciones presidenciales, que terminó ganando en 2002). Guattari siempre se había mantenido atento a los movimientos que inventaran salidas a la perversión del capitalismo, no importa de dónde surgieran ni en qué punto del planeta. Ésa era la brújula que guiaba su travesía por el mundo, y que lo llevaba a menudo a comprometerse concretamente con esos movimientos. Pensaba para ellos y a través de ellos. Fue así como, a partir de 1979, se involucró con el Brasil, país al que visitó veintisiete veces en los últimos catorce años de su vida, acompañando de cerca y con gran interés el proceso de redemocratización y el nacimiento del PT. Entre agosto y septiembre de 1982 organicé un mes de trabajo con Guattari en cinco estados de Brasil. No sólo hubo conferencias y debates públicos, siempre a sala llena, sino, sobre todo, una frenética agenda de reuniones, encuentros y conversaciones con gente, con movimientos y asociaciones, ligados o no al PT, a otros partidos o a ninguno, que se mostraban activos en el proceso político que se desarrollaba por aquel entonces. En ese contexto se produjo el encuentro entre Lula y Guattari. El conjunto de esos encuentros fue grabado y transcripto para un libro que escribí en colaboración con Guattari y que se publicó cuatro años después: Micropolítica. Cartografias do Desejo (Vozes, 1986). Pero decidimos publicar de inmediato su conversación con Lula en un pequeño libro independiente (Brasiliense, 1982), habida cuenta de la urgencia de la campaña electoral. El libro se agotó en pocos días, desapareció de la escena y recién ahora acaba de reeditarse como apéndice de Micropolítica, Cartografias do Desejo, ya convertido en referencia histórica para la genealogía del movimiento que desembocó en la llegada de Lula a la presidencia del Brasil. Si la victoria de Lula y del Partido de los Trabajadores es un hecho sorprendente en el paisaje contemporáneo, el lector se verá igualmente sorprendido por esta pequeña conversación. Primero porque descubrirá en ella la prueba de que ese proceso es el resultado de veinte años de trabajo, de lucha y de elaboración. Después, porque detectará allí la capacidad de ambos interlocutores para prever, con veinte años de anticipación, ese futuro que es hoy nuestro presente, así como la claridad con la que captaron los nudos que por entonces estaban en vías de desanudarse, permitiendo que ese futuro llegara por fin a nacer. -Suely Rolnik
Para ver la entrevista completa, blog inmanencia
MyA Junio Jornada Intensiva Deleuze

Lugar: Argentina.
Leyendo el Nietzsche de Gilles: El ideal ascético y la esencia de la religión

De la sensación 3

Tiempo puro

Conceptos

Diario de una potencia

De la sensación 2

1. Edith Wharton, Les metteurs en scmne, Ed. 10-18, pág. 263. (Se trata de un pintor académico y mundano que renuncia a la pintura tras haber descubierto un pequeño cuadro de uno de sus contemporáneos desconocido: «Y yo, yo no había creado ninguna de mis obras, sencillamente las había adoptado…»)
Gilles Deleuze y Félix Guattari ¿Qué es la filosofía?
De la sensación

De las nociones comunes

varios cuerpos, las nociones comunes nos sitúan de golpe en un nudo de relaciones concretas que al favorecer nuestra comprensión de la Naturaleza intensifican nuestra potencia, son «Ideas Prácticas».
Según Deleuze, las nociones comunes permiten medir la distancia entre El Tratado de la Reforma del Entendimiento y la Ética: en el Tratado de la Reforma del Entendimiento el conocimiento del segundo género no sería más que idea verdadera pensada como hipótesis, idea abstracta cuya existencia es puramente geométrica. En la Ética, por el contrario, este conocimiento del segundo género o conocimiento por nociones comunes se convierte en idea adecuada cuyo punto de partida no es un ser geométrico sino el atributo como unidad de composición entre las relaciones que mantienen cuerpos o ideas. Al explicar la posibilidad que ofrece la Ética, y que no se daba en el Tratado de la Reforma del Entendimiento, de pasar del segundo al tercer género, es decir, del conocimiento de lo que es común a varios cuerpos, al conocimiento de la esencia individual de las cosas singulares, quizá Deleuze oponga de un modo demasiado categórico un Spinoza cartesiano que aún parte de primeras verdades abstractas a un Spinoza spinozísta que parte en la Ética del orden concreto de las cosas singulares. Pues, el Tratado de la Reforma del Entendimiento marcaba ya la despedida definitiva de Spinoza a los principios de la filosofía de Descartes.
Spinoza filosofía práctica, es el último ajuste de cuentas de Deleuze con Spinoza. En esta obra Deleuze recopila algunos textos publicados en 1970, es decir, posteriores a Spinoza y el problema de la expresión, entre los cuales se encuentra su índice de los conceptos claves de la Ética; todo el libro gira en torno a una ampliación de este abecedario. Deleuze añade fundamentalmente a este análisis dos conceptos más: lo bueno y lo malo, y las nociones comunes, de modo que sus antiguos textos sobre la vida de Spinoza y sobre la diferencia de la Ética con una Moral adquieren al situarse en un contexto diferente un sentido y una función nuevas.
De la naturaleza

Línea de fuga Cachilo

Bienvenido este blog tan necesario:
GONZALO ALORAS guitarras eléctricas, guitarras acústicas, piano, bajo, teclados, hammond, melotron, e-bow, armónica, voces, coros y arreglos.Compuesto, producido e interpretado por Gonzalo Aloras, excepto:HOY letra Fito Páez-Aloras / música Aloras2000 letra César Debernardi / música Aloras TROLA COCACOLA sobre textos de Cachilo, el poeta de los muros
De la interrogación

Producir novedad

La verdadera respuesta a la crisis ecológica sólo podrá hacerse a escala planetaria y a condición de que se realice una auténtica revolución política, social y cultural que reoriente los objetivos de la producción de los bienes materiales e inmateriales. Así pues, esta revolución no sólo deberá concernir a las relaciones de fuerzas visibles a gran escala, sino también a los campos moleculares de sensibilidad, de inteligencia y de deseo.
Leyendo el Nietzsche de Gilles: Mala conciencia, responsabilidad, culpabilidad

Próxima lectura: El ideal ascético y la esencia de la religión
Yo, Mí mismo y tiempo

RIMBAUD, carta a Izambart, mayo de 1871,
carta a Demeny, 15 de mayo de 1871
En cierto modo Kant va más lejos que Rimbaud, pues la gran formulación de Rimbaud sólo adquiere toda su fuerza a través de los recuerdos escolares. Rimbaud facilita de su formulación una interpretación aristotélica: «¡Y tanto peor para la madera que acaba encontrándose en el violín!... Si el cobre cuando despierta es un clarín, qué culpa tiene...» Es como una relación concepto–objeto, de tal modo que el concepto es una forma en acto, pero el objeto una materia tan sólo en potencia. Es un molde, un moldeado. Para Kant, por el contrario, el Yo no es un concepto, sino la representación que va pareja a todo concepto; y el Mí mismo no es un objeto, sino aquello a lo que todos los objetos se refieren como la variación continua de sus propios estados sucesivos, y la modulación infinita de sus grados en el instante. La relación concepto–objeto subsiste en Kant, pero puenteada por la relación Yo–Mí mismo que constituye una modulación, y no ya un moldeado. En este sentido, la distinción compartimentada de las formas como conceptos (clarín–violín), o de las materias como objetos (cobre–madera), da paso a la continuidad de un desarrollo lineal sin retorno que exige el establecimiento de nuevas relaciones formales (tiempo) y la disposición de un nuevo material (fenómeno): sucede como si, en Kant, se oyera ya a Beethoven, y muy pronto la variación continua de Wagner. Si el Yo determina nuestra existencia como la de un yo pasivo y cambiante en el tiempo, el tiempo es esta relación formal según la cual la mente se afecta a sí misma, o la manera según la cual estamos interiormente afectados por nosotros mismos. El tiempo por lo tanto podrá ser definido como el Afecto de uno mismo por sí mismo, o cuando menos como la posibilidad formal de ser afectado por uno mismo. En este sentido el tiempo como forma inmutable, que ya no podía seguir siendo definido por la mera sucesión, surge como la forma de interioridad (sentido íntimo), mientras que el espacio, que ya no podía seguir siendo definido por la coexistencia o la simultaneidad, surge por su lado como forma de exterioridad, posibilidad formal de ser afectado por otra cosa en tanto que objeto externo. Forma de interioridad no significa meramente que el tiempo es interno a la mente, puesto que el espacio también lo es. Forma de exterioridad tampoco significa que el espacio suponga «otra cosa», puesto que él hace posible por el contrario cualquier representación de objetos como otros o exteriores. Pero significa que la exterioridad comporta tanta inmanencia (puesto que el espacio permanece interior a mi espíritu) como la trascendencia comporta interioridad (puesto que mi espíritu respecto al tiempo resulta representado como otro distinto de mí). El tiempo no nos es interior, o por lo menos no nos es especialmente interior, sino que nosotros somos interiores al tiempo, y en este sentido estamos siempre separados por él de lo que nos determina afectándole. La interioridad no cesa de cavarnos a nosotros mismos, de escindirnos a nosotros mismos, de desdoblarnos, pese a que nuestra unidad permanezca. Un desdoblamiento que no se produce hasta el final, porque el tiempo no tiene final, pero un vértigo, una oscilación que constituye el tiempo, como un deslizamiento, una flotación constituye el espacio ilimitado.
Franz Kafka and the Perspective of Minority

at the INSTITUTE OF PHILOSOPHY of the Academy of Sciences of the Czech Republic and the INSTITUTE OF PHILOSOPHY AND RELIGIOUS STUDIES of Charles University.
Saturday 17th to Wednesday 21st July 2010
Seminars and Lectures given by Ron Bogue, Ian Buchanan, Eugene Holland, Petr Kouba, Gregg Lambert, Miroslav Petříček and Nick Nesbitt.
Les éditions Ellipses

Le Garrec Maël
Deleuze
Apprendre à philosopher
978-2-7298-5337-2, LEGDEL
10 x 18 cm, 208 pages, 10 €
Parution : 2010 statut : Disponible
http://www.editions-ellipses.fr/fiche_detaille.asp?identite=7212
Dosse en Argentina

En esta, la segunda visita de Francois Dosse a Buenos Aires, el historiador e intelectual galo confirmó una presunción totalmente suya. La Argentina es un país en el que se lee. Y mucho. Al menos al juzgar por el movimiento en la Feria del Libro. “En una época en la que la lectura empieza a declinar, la Argentina es una excepción”, dijo Dosse. Y luego la charla se volvió filosófica.
Dosse insistió con una idea que defiende a rajatabla en su libro, que publica aquí Fondo de Cultura Económica. No se puede disociar a Félix Guattari de Gilles Deleuze. “La obra común es una obra que no se construyó sumando un individuo más otro. Sino que es una producción entre dos. Lo que importa es la conjunción”, dijo.
Explicó entonces que ambos hicieron funcionar algo heterogéneo, algo sobre Deleuze tuvo metáforas que fueron muy expresivas: Guattari es un rayo y yo el pararrayos. Deleuze pacífica la fiera que era Guattari… “Deleuze se representa a si mismo como una colina hecha de aluviones que son los aportes de Guattari”, sigue Dosse.
Aunque no toma partido por uno ni por otro, Dosse dice que es verdad que en la memoria colectiva Deleuze quedó como el filósofo y Guattari es algo así como un electrón libre, es inclasificable y ha sido en cierto modo olvidado o dejado de lado. Hace justicia entonces Dosse, rescatando a Guattari.
Luego hay un aspecto, el político, que es fundamental para esta obra en común que incluye títulos como Antiedipo y Mil mesetas. “La desguatarización va en ese sentido, porque el encuentro entre ellos se hace en mayo del 68 y hay un dejar de lado todo lo que tuvo que ver con el mayor francés, donde Guattari es la figura militante, y se trata de evacuar eso”, dice Dosse. Y de ejemplos:
“Cuando ellos publican el Antiedipo que es el verdadero pensamiento del 68 y que aparece en 1972, uno de los primeros efectos en Francia es positivo y es que en algunos movimientos de izquierda y en particular los maoístas, por ejemplo la izquierda proletaria, había gente que estaba tentada por una suerte de reflujo por la acción terrorista y el Antiedipo tuvo un rol de pacificación”.Hay múltiples testimonios que Dosse evoca en su libro. “Ahí se ve cómo Guattari como psicoanalista convenció a varios de ellos de no pasar a una acción terrorista”, dice el autor.
Nota de la revista Ñ
Bloques rizomáticos
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En la palabra nihilismo, nihil no significa el no-ser, sino en primer lugar un valor de nada. La vida toma un valor de nada siempre que se l...
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Claire Parnet: Y tú, por ejemplo, te sientes célebre y clandestino. Esa noción de clandestinidad, te interesa... Gilles Deleuze: Me interesa...
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Crear una diferencia, salir de las anestesias “No sabremos decir nunca qué es lo que nos encierra, lo que nos cerca, lo que parece enter...
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posted by Fernando Reberendo Lo interesante nunca es la manera como alguien empieza o termina. Lo interesante es el medio, aquello que ocur...
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“Se ha señalado a menudo que la tela de araña implicaba en el código de este animal secuencias del código mismo de la mosca; se diría que la...
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Arnold Newman (1918-2006) considerado uno de los maestros de la fotografía del siglo XX. Aunque fue un esplendido fotógrafo, adquiró fama m...
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Hay un filósofo que se llama Leibniz, que hace e inventa un concepto bastante extraordinario, al que dará el nombre de «mónada», y con ell...
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1.La filosofía de las multiplicidades. Toda multiplicidad implica elementos actuales y elementos virtuales. No hay objeto puramente actual. ...
Gilles y Félix
Mil mesetas
Bibliografía de Gilles Deleuze en castellano
DELEUZE, Gilles, Nietzsche y la filosofia (Barcelona: Editorial Anagrama, 1971) tr. Carmen Artal.
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DELEUZE, Gilles, Foucault (Barcelona: Paidós Studio, 1987) tr. José Vázquez Pérez. Prefacio de Miguel Morey.
DELEUZE, Gilles, El Pliegue: Leibniz y el barroco (Barcelona: Paidós, 1989) tr. José Vázquez Pérez y Umbelena Larraceleta.
DELEUZE, Gilles, Pericles y Verdi (Valencia: Pre-Textos, 1989) tr. Umbelena Larraceleta y José Vázquez Pérez.
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DELEUZE, Gilles, Critica y Clínica (Barcelona: Editorial Anagrama, 1996) tr. Thomas Kauf.
DELEUZE, Gilles, La isla desierta y otros textos (1953-1974) pre-textos 2005
DELEUZE, Gilles, Dos regímenes de locos. Textos y entrevistas (1975-1995) pre-textos 2007


















