Serres y lo virtual



Las nuevas tecnologías son demasiado antiguas en sus objetivos y demasiado novedosas en sus realizaciones. Tal como ocurrió con la escritura y la imprenta, ellas afectarán la mayor parte de las prácticas sociales.
«Numerosos filósofos denuncian los peligros del desarrollo de lo virtual a través de Internet y de las técnicas numéricas. Estigmatizan la pérdida de contacto con lo real y la alteración de las relaciones sociales. ¿Cuál es su reacción ante tales críticas ?
Tomemos el caso de Madame Bovary quien se aburre en Normandía mientras su marido está ocupado visitando pacientes en el campo. La mayor parte del tiempo ella hace el amor más en la imaginación que en la realidad. Es completamente virtual. Madame Bovary es la novela de lo virtual. Yo también estoy en lo virtual cuando leo Madame Bovary o cualquier otro libro. Entonces, si bien la palabra "virtual" fue creada por las nuevas tecnologías, nació con Aristóteles. La modernidad del término es sólo aparente.
"Todas las palabras latinas en "or" han dado lugar a palabras francesas en "eur": horreur (horror), honneur (honor)... ¡ Con excepción de una ! ¿Cuál? La palabra amor. De Amor viene amour. ¿Por qué? Parece que fue inventada por los trovadores de lengua occitana cuando partían a las cruzadas. Se trataba entonces de cantar a las princesas lejanas. Es como si el amor hubiera sido inventado por y para lo virtual. Bussy-Rabutin dijo: "La ausencia es al amor lo que el viento es al fuego, ella apaga el pequeño y enciende el grande". Desde que somos hombres somos animales de lo virtual. Mientras estoy hablando, una parte de mis pensamientos se refiere a lo que debo hacer enseguida, otra parte a mis cursos de Stanford, otra se recuerda de mi último viaje a Suráfrica... Todas nuestras tecnologías son frecuentemente de lo virtual.

De los mapas


Una concepción cartográfica es muy distinta de la concepción arqueológica del psicoanálisis. Este vincula profundamente lo inconsciente a la memoria: es una concepción memorial, conmemorativa o monumental, que se refiere a personas y objetos, pues los medios no son más que ámbitos capaces de conservarlos, de identificarlos, de autentificarlos. Desde este punto de vista, la superposición de las capas está necesariamente atravesada por una flecha que va de arriba abajo y se va hundiendo. Por el contrario, los mapas se superponen de tal modo que cada cual encuentra un retoque en el siguiente, en vez de un origen en los anteriores: de un mapa a otro, no se trata de la búsqueda de un origen, sino de una evaluación de los desplazamientos. Cada mapa es una redistribución de callejones sin salida y de brechas, de umbrales y de cercados, que va necesariamente de abajo arriba. No sólo es una inversión de sentido, sino una diferencia de naturaleza: el inconsciente ya no tiene que ver con personas y objetos, sino con trayectos y devenires; ya no es un inconsciente de conmemoración, sino de movilización, cuyos objetos, más que permanecer sepultados bajo tierra, emprenden el vuelo. Al respecto Félix Guattari definió perfectamente un esquizoanálisis que se opone al psicoanálisis: «Los lapsus, los actos fallidos, los síntomas son como pájaros que llaman a picotazos en la ventana. No se trata de interpretarlos, sino más bien de identificar su trayectoria, ver si pueden servir de indicadores de nuevos universos de referencia susceptibles de adquirir una consistencia suficiente para invertir la situación.»

Violencia segregativa urbana y genealogía del exterminio

FORO PERMANENTE de DDHH y GENOCIDIO

Prof. Alejandro Kaufman (Docente Fac. Ciencias Sociales, UBA. / U. N. Quilmes)
Ciclo de Conferencias 2010
Lógicas de la violencia cotidiana - el Campo de Concentración como Lógica biopolítica de la Modernidad

CENTRO CULTURAL TADRON
MARTES 29 JUNIO – 21 hs.
Armenia y Niceto Vega
Te: 4777-7976
Acto de Cierre: Las Preguntas Últimas ( M. Rodriguez, Andrea Buscaldi, D.Ferioli )

“..las preguntas últimas, que no son las que no tienen respuesta, sino las que ya nadie puede, siquiera formular.” E. Grüner

Diálogos (Deleuze-Parnet)


Se acabaron las máquinas binarias: pregunta-respuesta, masculino-femenino, hombre-animal, etc. …..Una buena manera de leer hoy día sería tratar al libro como a una canción, ver una película, un programa de televisión; cualquier tratamiento especial del libro corresponde a otra época. Las cuestiones de dificultad o de comprensión no existen. Los conceptos son exactamente como los sonidos, los colores, las imágenes: intensidades que nos conviene o no, que pasan o no pasan. Pop’filosofía. Nada que comprender, nada que interpretar. Un encuentro quizás sea lo mismo que un devenir o que unas bodas. Encontramos personas, movimientos, identidades, ideas, acontecimientos. Y aunque todas estas cosas tengan nombre propio, el nombre propio no designa ni a una persona, ni a un sujeto. ¿Designa un efecto o un zig-zag, algo que pasa o que sucede entre dos?. Es lo mismo que con los devenires; no es que un término devenga el otro, sino que cada uno encuentra el otro, un único devenir que no es para los dos, porque nada tiene que ver el uno con el otro sino que está entre los dos, que tiene su propia dirección. Ni método, ni reglas, ni recetas, tan sólo una larga preparación.



Editorial Pretextos. Paris 1977, trad. 1980.

Chimeres revue des Schizoanalyses: N°72 Clinique et politique


Edito : Nous ne sommes pas sortis des années d’hiver

Concept
Claire Nioche, L'institution des insoumis
Anne Bourgain, Depuis Foucault, les loges de la folie
Igor Krtolica, La « tentative » des Cévennes : Deligny et la question de l’institution
Anne Sauvagnargues, Les symptômes sont des oiseaux qui cognent du bec contre la fenêtre

Politique
Jean Oury, Florent Gabarron-Garcia, Psychothérapie institutionnelle et guerre d'Espagne. Entretien
Jean-Claude Polack, Florent Gabarron-García, Psychiatrie et politique : deux questions à Roger Ferreri
Elie Pouillaude, Le concept d’aliénation en psychothérapie institutionnelle. L’apport de Bourdieu
Caterina Réa, Daniel Beaune, Un destin post-œdipien de la psychanalyse ? Possibilités et limites
Clara Duchet, Florian Houssier, Vincent Estellon, Psychanalyse et politique, regards croisés
Matthieu Bellahsen, Psychiatrie : du futur au passé

Terrain
Anick Kouba, La contrainte à dire, dire la contrainte
Mireille Rosaz, De beaux draps
Pedro Serra, Une rencontre décisive

Agencement
Charlotte Hess/Valentin Schaepelynck, L’hiver des années 80 n’est pas terminé. Entretien avec François Cusset
Guy Trastour Politique, psychiatrie, institutions, trois focalisations
Sophie Mendelsohn Ligne de conduite ou lignes d’erre ?

Fiction
Antonella Santacroce, Esquisse d'un voyage parmi les bûchers des âmes
Francis Bérezné Un élève indiscipliné reçoit du bâton
Covu, Dans la ligne de fracture de mes paysages-psychiques

Esthétique
Jacques Brunet-Georget, Du Trieb au trip : eXistenZ, ou comment « liquider » la pulsion

Clinique
Patricia Janody, Les cahiers pour la folie
Adrienne Simar, Ceci n'est pas une cure
Florent Gabarron-Garcia, « L’anti-oedipe», un enfant fait par Deleuze-Guattari dans le dos de Lacan, père du« Sinthome »
Patricia Attigui, Penser le thérapeutique et la formation clinique aujourd’hui


LVE
Livio Boni, Sur la production du désir de Guillaume S-Blanc
Nicolas Tajan, « Etre psy ? »
Pirangelo di Vitorio, L'uniforme et l'âme
Pierre Marshall, Filmer la psychanalyse ?

N°72 Clinique et politique 1 fichier attaché

Una vida y nada más.


La inmanencia absoluta es ella misma y sólo ella misma: no está en ninguna cosa ni pertenece a ninguna cosa. No depende de un objeto ni pertenece a un sujeto. En Spinoza la inmanencia no está en la substancia sino la substancia y los modos están en la inmanencia. Cuando el sujeto y el objeto caen por fuera del plano de inmanencia y son tomados como sujeto universal u objeto cualquiera a los que la inmanencia es atribuida, se está produciendo una desnaturalización de lo trascendental. Este no aparece sino como redoblamiento de lo empírico (como en Kant), produciéndose así una deformación de la inmanencia que aparece contenida en lo trascendente. La inmanencia no se relaciona con Alguna cosa como unidad superior de todas las cosas, ni con un Sujeto como acto que opera la síntesis de las cosas: cuando la inmanencia no responde a nada distinto que a sí misma es cuando podemos hablar de un plano de inmanencia. Así como el campo trascendental no se define por la conciencia, el plano de inmanencia no se define por un sujeto ni por un objeto capaces de contenerlo. Diremos de la pura inmanencia que ella es una vida y nada más. Ella no es inmanencia a la vida sino lo inmanente que no está contenido en nada siendo en sí mismo una vida. Una vida es la inmanencia de la inmanencia, la inmanencia absoluta. Ella es potencia, beatitud completa. Es en la medida en que Fichte sobrepasa las aporías del sujeto y del objeto en su última filosofía que puede llegar a presentar el campo trascendental como una vida que no depende de un ser ni está sometida a un Acto: conciencia inmediata absoluta en donde la actividad misma no remite a un ser sino que se plantea en una vida .

Witold Gombrowicz, devenir escritor.




“De vuelta a Buenos Aires he cambiado mi modo de vida. Me levanto alrededor de las once, pero dejo el afeitado para más tarde, porque es muy aburrido. El desayuno compuesto de: té, pan, mantequilla y dos huevos, los días pares de la semana, pasados por agua, y los días impares, duros. Después del desayuno me pongo a trabajar y escribo hasta que las ganas de abandonar el trabajo vencen en mí la aversión hacia el afeitado (...)” “Cuando se produce esta crisis, me afeito con agrado. El hecho de estar afeitado me inclina a salir a la calle, de modo que me dirijo al café Querandí, en la esquina de las calles Moreno y Perú, para tomar una café con facturas y leer ‘La Razón’. Vuelvo a casa para seguir trabajando, pero estas horas las dedico al trabajo remunerado para la prensa local, o bien, montado en mi Remington, pongo al día la correspondencia (...)”
“Después de las ocho salgo a cenar al restaurante Sorrento, y luego el programa varía en función de las circunstancias. Las horas tardías de la noche las dedico a la lectura de libros, que, por desgracia, no siempre son como desearía. Hoy he recibido una carta de Kot Jelenski”. En este breve pasaje Gombrowicz nombra a la Remington, al Sorrento, a Jelenski y al Querandí, cuatro personajes de importancia en su obra y en su vida.“Seguía desempeñando mis funciones de secretario en el Banco Polaco, cada vez me costaba más soportarlo, no podía más. En un arranque de heroísmo desesperado, mandé al banco de paseo. Era el salto a lo desconocido, mis ahorros ascendían a unos dos mil dólares, no tenía ningún empleo en perspectiva, nada a lo que aferrarme. Mis dos primeros años lejos del banco fueron una delicia, todos los días eran una fiesta (...)” “¿Escribir? ¿Escribir otra vez después de ‘Transatlántico’? ¿Y escribir qué? Como de costumbre, me puse a garrapatear algo en medio de la incertidumbre, la ignorancia y la deprimente miseria que me abruman siempre que empiezo un libro. Poco a poco, aquello se enriqueció, se intensificó, y nació así una nueva forma, una nueva obra, la novela que titulé ‘Pornografía’ (...)” “Por entonces me compré una máquina de escribir, una Remington semiportatil, completamente nueva, de un mate muy elegante, y fue como si me hubiera comprado un Rolls Royce. Con esta Remington escribí ‘Pornografía’. Escribo a mano, no podría hacerlo de otro modo, luego paso a máquina el texto ya acabado, introduciendo algunas ligeras modificaciones”


GOMBROWICZIDAS
Juan carlos Gómez

Lectura amorosa


Leer en intensidad, en relación con el Afuera, flujo contra flujo, máquina con máquina, experimentación, acontecimientos para cada cual, que nada tienen que ver con un libro, que lo hacen pedazos, que lo hacen funcionar con otras cosas, con cualquier cosa...
Esa es una lectura amorosa

La Ética y el cuerpo sin órganos (CsO)

¿No sería la Ética el gran libro sobre el CsO? Los atributos son los tipos o los géneros del CsO, sustancias, potencias, intensidades Cero como matrices productivas. Los modos son todo lo que pasa: las ondas y vibraciones, las migraciones, umbrales y gradientes, las intensidades producidas bajo tal o tal tipo sustancial, a partir de tal matriz.
El plan de consistencia sería el conjunto de todos los CsO, pura multiplicidad de inmanencia en la que un trozo puede ser chino, otro americano, otro medieval, otro un poco perverso, pero en un movimiento de desterritorialización generalizada en el que cada cual toma y hace lo que puede, según sus gustos que habría conseguido abstraer de un Yo, según una política y una estrategia que se habría conseguido abstraer de tal o cual formación, según tal procedimiento que sería abstracto desde su origen.
Poco a poco nos vamos dando cuenta de que el CsO no es en modo alguno lo contrario de los órganos. Sus enemigos no son los órganos. El enemigo es el organismo. El CsO no se opone a los órganos, sino a esa organización de los órganos que llamamos organismo.
¿quién es ese nosotros que no es yo, puesto que tanto el sujeto como el organismo pertenecen a un estrato, y dependen de él?
Nosotros respondemos ahora: es el CsO
Texto: Deleuze-Guattari Música: Coco Rosie

Del cuerpo sin órganos (CsO)

El CsO hace pasar intensidades, las produce y las distribuye en un spatium a su vez intensivo, inextenso. Ni es espacio ni está en el espacio, es materia que ocupará el espacio en tal o tal grado, en el grado que corresponde a las intensidades producidas. Es la materia intensa y no formada, no estratificada, la matriz intensiva, la intensidad = 0; pero no hay nada negativo en ese cero, no hay intensidades negativas ni contrarias. Materia igual a energía. Producción de lo real como magnitud intensiva a partir de cero. Por eso nosotros tratamos el CsO como el huevo lleno, anterior a la extensión del organismo y a la organización de los órganos, anterior a la formación de los estratos, el huevo intenso que se define por ejes y vectores, gradientes y umbrales, tendencias dinámicas con mutación de energía, movimientos cinemáticos con desplazamiento de grupos, migraciones, y todo ello independientemente de las formas accesorias. Puesto que los órganos sólo aparecen y funcionan aquí como intensidades puras.


Texto: Deleuze-Guattari Música: Coco Rosie

Estoicos y acontecimiento


Cuenta Diógenes Laercio que los estoicos comparaban la filosofía con un huevo: «La cáscara es la lógica, la clara es la moral, y la yema, justo en el centro, es la física.» Es evidente que Diógenes racionaliza. Hay que encontrar el aforismo-anécdota, es decir, el koan. Hay que imaginar un discípulo planteando una pregunta de significación: ¿qué es la moral, oh maestro? Entonces, el sabio estoico saca un huevo duro de su manto doblado y señala el huevo con su bastón. (O bien, cuando ha sacado el huevo, le da un bastonazo al discípulo, y el discípulo comprende que debe contestarse él mismo. El discípulo coge a su vez el bastón y rompe el huevo de modo que un poco de clara queda pegada a la yema, y otro poco a la cáscara. O bien, tiene que hacerlo el maestro mismo; o bien, el discípulo no comprenderá hasta al cabo de muchos años.) En cualquier caso, la situación de la moral está bien señalada, entre los dos polos de la cáscara lógica superficial y de la yema física profunda. ¿Acaso el maestro estoico no es el mismo Humpty Dumpty? Y la aventura del discípulo es la aventura de Alicia, que consiste en remontar desde la profundidad de los cuerpos a la superficie de las palabras, haciendo la inquietante experiencia de una ambigüedad de la moral, moral de los cuerpos o moralidad de las palabras (la «moral de lo que se dice... »); moral del alimento o moral del lenguaje, moral del comer o moral del hablar, moral de la yema o de la cáscara, moral de los estados de cosas o moral del sentido. Porque debemos insistir en lo que decíamos antes, por lo menos para introducir algunas variantes. Era correr demasiado presentar a los estoicos rechazando la profundidad, y no encontrando en ella sino mezclas infernales correspondientes a las pasiones-cuerpos y a las voluntades del mal. El sistema estoico implica toda una física, con una moral de esta física. Si es cierto que las pasiones y las malas voluntades son cuerpos, las buenas voluntades, las acciones virtuosas, las representaciones verdaderas, los asentimientos justos también son cuerpos. Si es cierto que tales o cuales cuerpos forman mezclas abominables, caníbales e incestuosas, el conjunto de los cuerpos tomado en su totalidad forma necesariamente una mezcla perfecta, que no es otra cosa sino la unidad de las causas entre sí o el presente cósmico, respecto del cual el mal mismo no puede ser sino un mal de «consecuencia». Si hay cuerpos-pasiones, hay también cuerpos-acciones, cuerpos unificados del gran Cosmos. La moral estoica concierne al acontecimiento; consiste en querer el acontecimiento como tal, es decir, en querer lo que sucede en tanto que sucede. Todavía no podemos evaluar el alcance de estas fórmulas. Pero, en cualquier caso, ¿cómo podría ser captado y querido el acontecimiento sin que se lo remita a la causa corporal de donde resulta y, a través de ella, a la unidad de las causas como Fisis? Es, pues, la adivinación lo que aquí funda la moral. En efecto, la interpretación adivinatoria consiste en la relación entre el acontecimiento puro (aún no efectuado) y la profundidad de los cuerpos, las acciones y las pasiones corporales de las que resulta. Y es posible decir con precisión cómo procede esta interpretación: se trata siempre de cortar en el espesor, podar superficies, orientarlas, acrecentarlas y multiplicarlas, para seguir el trazado de las líneas y de los cortes que se dibujan sobre ellas. Así, dividir el cielo en secciones y distribuir en ellas las líneas de los vuelos de los pájaros, seguir sobre el suelo la letra que traza el hocico de un cerdo, sacar el hígado a la superficie y observar sus líneas y fisuras. La adivinación es, en el sentido más general, el arte de las superficies, de las líneas y puntos singulares que aparecen en ellas; por ello, dos adivinos no pueden mirarse sin reír, con una risa humorística. (Sin duda, habría que distinguir dos operaciones: la producción de una superficie física para líneas todavía corporales, imágenes, huellas o representaciones, y la traducción de éstas en una superficie «metafísica» donde sólo actúan ya las líneas incorporales del acontecimiento puro, que constituye el sentido interpretado de las imágenes.) Pero, ciertamente, no es por casualidad que la moral estoica nunca ha podido ni querido confiar en los métodos físicos de adivinación, y se ha orientado hacia un polo completamente diferente, desarrollándose de acuerdo con otro método, lógico. Victor Goldschmidt mostró claramente esta dualidad de polos entre los que oscila la moral estoica: de un lado, se trataría de participar todo lo posible en una visión divina que reuniera en profundidad todas las causas físicas entre sí en la unidad de un presente cósmico y extraer de allí la adivinación de los acontecimientos que de él resultan. Pero, del otro lado en cambio, se trata de querer el acontecimiento, sea cual sea, sin ninguna interpretación, gracias a un «uso de las representaciones» que desde el principio acompaña a la efectuación del acontecimiento mismo asignándole el presente más limitado posible: En un caso, se va del presente cósmico al acontecimiento aún no efectuado; en el otro, del acontecimiento puro a su efectuación presente más limitada. Y, sobre todo, en un caso, el acontecimiento se vincula con sus causas corporales y su unidad física; en el otro, el acontecimiento se vincula con su casi-causa incorporal, causalidad que recoge y hace resonar en la producción de su propia efectuación. Este doble polo estaba ya comprendido en la paradoja de la doble causalidad y en los dos caracteres de la génesis estática, impasibilidad y productividad, indiferencia y eficacia, inmaculada concepción que ahora caracteriza al sabio estoico.
Pintura: H. Michaux. Sans titre







¿Qué es un acontecimiento ideal? Es una singularidad. O mejor, es un conjunto de singularidades, de puntos singulares que caracterizan una curva matemática, un estado de cosas físico, una persona psicológica y moral. Son puntos de retroceso, de inflexión, etc.; collados, nudos, focos, centros; puntos de fusión, de condensación, de ebullición, etc.; puntos de lágrimas y de alegría, de enfermedad y de salud, de esperanza y de angustia, puntos llamados sensibles. Tales singularidades no se confunden sin embargo con la personalidad de quien se expresa en un discurso, ni con la individualidad de un estado de cosas designado por una proposición, ni con la generalidad o la universalidad de un concepto significado por la figura o la curva. La singularidad forma parte de otra dimensión diferente de la designación, de la manifestación o de la significación. La singularidad es esencialmente pre-individual, no personal, a-conceptual. Es completamente indiferente a lo individual y a lo colectivo, a lo personal y a lo impersonal, a lo particular y a lo general; y a sus oposiciones. Es neutra. En cambio, no es «ordinaria»: el punto singular se opone a lo ordinario.

Paradigma estético


La idea es que en la sociedad actual, todos los focos de singularización de la existencia, están recubiertos por la valorización capitalística. El reino de la equivalencia general, la semiótica reduccionista, el mercado capitalístico, tienden a aplastar el sistema de valorización.
El paradigma estético del que hablo se presenta como una alternativa ante el paradigma cientista que subtiende el universo capitalístico. Es el paradigma de la creatividad. No quiero decir que uno deba estetizar el mundo puesto que esta idea de paradigma implica un paréntesis de la noción de obra de arte y por supuesto de las instituciones artísticas, de los mercados artísticos. Inclusive, no sólo hay un aplastamiento de los focos de singularidad, sino que también hay una asunción de este aplastamiento, una aceptación. Digamos que es la pasividad que caracteriza la actitud post-modernista, que también interviene en el género estético. Por eso el paradigma estético no coincide con el mundo de los artistas. Entonces, en el ámbito del psicoanálisis y de la psicoterapia institucional, de las terapias familiares, se presenta como importante y políticamente significativa la propuesta alternativa de un paradigma de creación estética ante el paradigma cientista, sistémico, estructuralista, que encontramos a menudo en esta práctica. La idea principal consiste en el hecho de que la esencia de la creatividad estética reside en la instauración de focos parciales de subjetivación. De una subjetivación que se impone fuera de las relaciones intersubjetivas, fuera de la subjetividad individual. De esta manera, tenemos una creatividad existencial, ontológica. Entonces, el paradigma estético nos permite, justamente, unirnos con otras producciones de subjetividad parcial,en el ámbito del psicoanálisis, de la sociedad, etc.-

Félix Guattari

Del Platonismo


Definimos la modernidad por la potencia del simulacro. Es propio de la filosofía no ser moderna a cualquier precio, no más que ser intemporal, sino de desprender de la modernidad algo que Nietzsche designaba como lo intempestivo, que pertenece a la modernidad, pero que también ha de ser puesto contra ella: «en favor, espero, de un tiempo por venir». No es en los grandes bosques ni en los senderos donde la filosofía se elabora, sino en las ciudades y en las calles, incluido lo más artificial que haya en ellas. Lo intempestivo se establece en relación con el pasado más lejano, en la inversión del platonismo; con relación al presente, en el simulacro concebido como el punto de esta modernidad crítica; con relación al futuro, en el fantasma del eterno retorno como creencia del porvenir. Lo artificial y el simulacro no son lo mismo. Incluso se oponen. Lo artificial es siempre una copia de copia, que ha de ser llevada hasta el punto donde cambie de naturaleza y se invierta en simulacro (momento del Arte Pop) Lo artificial y el simulacro se oponen en el corazón de la modernidad, en el punto en que ésta arregla todas sus cuentas, como se oponen dos modos de destrucción: los dos nihilismos. Pues hay una gran diferencia entre destruir para conservar y perpetuar el orden establecido de la representación, de los modelos y de las copias, y destruir los modelos y las copias para instaurar el caos que crea, poner en marcha los simulacros y levantar un fantasma: la más inocente de todas las destrucciones, la del platonismo.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Bloques rizomáticos

Gilles y Félix

Mil mesetas

Bibliografía de Gilles Deleuze en castellano

DELEUZE, Gilles, Empirismo y Subjectividad (Madrid: Gedisa, 1981) tr. Hugo Acevedo. Prefacio de Oscar Masotta.
DELEUZE, Gilles, Nietzsche y la filosofia (Barcelona: Editorial Anagrama, 1971) tr. Carmen Artal.
DELEUZE, Gilles, La filosofía Crítica de Kant tr. Francisco Monge, en Deleuze, Spinoza, Kant, Nietzsche (Barcelona: Editorial Labor, 1974).
DELEUZE, Gilles, El Bergsonismo (Madrid: Ediciones Catédra, 1987) tr. Luis Ferrero Carracedo.
DELEUZE, Gilles, Presentacion de Sacher-Masoch (Madrid: Taurus, 1973) tr. A.M. García Martínez.
DELEUZE, Gilles, Diferencia y repetición (Gijón: Júcar Universidad, 1988) tr. Alberto Cardín. Introducción de Miguel Morey. Introducción traducida como "Repetición y Diferencia: Introducción" tr.F. Monge en Cuadernos Anagrama 1972.
DELEUZE, Gilles, Spinoza y el problema de la expresión (Barcelona: Muchnik Editores, 1975) tr. Horst Vogel.
DELEUZE, Gilles, Lógica del sentido (Barcelona: Barral, 1970) tr. Ángel Abad. Nueva traducción (Barcelona: Paidós, 1989) tr. Miguel Morey y Víctor Molina.
DELEUZE, Gilles, Spinoza, tr. Francisco Monge en Deleuze, Spinoza, Kant, Nietzsche (Barcelona: Editorial Labor, 1974).
DELEUZE, Gilles, Proust y los signos (Barcelona: Anagrama, 1972) tr. Francisco Monge.
DELEUZE, Gilles, in Foucault, "Theatrum Philosophicum," tr. F. Monge, in Cuadernos Anagrama 1972, p.41.
DELEUZE, Gilles, El Antiedipo (Barcelona: Barral, 1973) tr. Francisco Monge. Nueva edición en Ediciones Paidós S.A., Barcelona.
DELEUZE, Gilles, "Tres problemas de grupo" en Guattari, Psicoanálisis y transversalidad tr. Fernando Hugo Azcurra (México: Siglo XXI, 1976) pp.9-21.
DELEUZE, Gilles, "Los entelectuales y el poder" tr. Julia Varela and Fernando Álvarez-Uría en Foucault, Microfísica del poder (Madrid: La Piqueta, 1978), pp.77-86.
DELEUZE, Gilles, "Capitalismo y esquizofrenia" en Laura Forti, La oltra locura (Barcelona: Tusquets, 1976), pp.55-71.
DELEUZE, Gilles, Kafka: Por una literatura menor (Mexico: Ediciones Era, 1978) tr. Jorge Aguilar.
DELEUZE, Gilles, "Escritor no: un nuevo cartógrafo" en Liberación 6 (Dec. 30, 1984), pp.14-15.
DELEUZE, Gilles, Rizoma (Valencia: Pre-Textos, 1984) tr. Victor Navarro y C. Casillas.
DELEUZE, Gilles, Diálogos (Valencia: Pre-Textos, 1980) tr. José Vázquez Pérez.
DELEUZE, Gilles, Política y Psicoanálisis (Mexico: Ediciones Terra Nova, 1980) tr. Raymundo Mier.
DELEUZE, Gilles, "Nietzsche y San Pablo, Lawrence y Juan de Patmos" tr. Ernesto Hernández en El vampiro pasivo 12 (1994), p.21ff.
DELEUZE, Gilles, "Filosofía y memoria" tr. Libia Moez y Gerardo Ramírez en El vampiro pasivo 7-8, p.12.
DELEUZE, Gilles, con Félix Guattari, Mil mesetas (Valencia: Pre-Textos, 1988) tr. José Vázquez Pérez y Umbelena Larraceleta.
DELEUZE, Gilles, Spinoza: Filosofía práctica (Barcelona: Tusquets, 1984) tr. Antonio Escohotado.
DELEUZE, Gilles, La imagen-movimiento: Estudios sobre cine 1 (Barcelona: Paidós, 1984) tr. Irene Agoff.
DELEUZE, Gilles, La imagen-tiempo: Estudios sobre cine 2 (Barcelona: Paidós, 1986) tr. Irene Agoff.
DELEUZE, Gilles, Foucault (Barcelona: Paidós Studio, 1987) tr. José Vázquez Pérez. Prefacio de Miguel Morey.
DELEUZE, Gilles, El Pliegue: Leibniz y el barroco (Barcelona: Paidós, 1989) tr. José Vázquez Pérez y Umbelena Larraceleta.
DELEUZE, Gilles, Pericles y Verdi (Valencia: Pre-Textos, 1989) tr. Umbelena Larraceleta y José Vázquez Pérez.
DELEUZE, Gilles, "¿Qué es un dispositivo?" en Michel Foucault filosofo (Barcelona: Gedisa editorial, 1990) tr. Alberto Bixio.
DELEUZE, Gilles, Conversaciones (Valencia: Pre-Textos, 1995) tr. José Luis Pardo.
DELEUZE, Gilles, "Tener una idea en cine" tr. Jorge Terré en Archipiélago 22 (otoño 1995), pp.52-59.
DELEUZE, Gilles, ¿Qué es la filosofía? (Barcelona: Editorial Anagrama, 1993) tr. Thomas Kauf.
DELEUZE, Gilles, "Para Félix" en Archipiélago 17 (1994) tr. Angels Hernyo Campo [Jordi Terré].
DELEUZE, Gilles, Critica y Clínica (Barcelona: Editorial Anagrama, 1996) tr. Thomas Kauf.
DELEUZE, Gilles, La isla desierta y otros textos (1953-1974) pre-textos 2005
DELEUZE, Gilles, Dos regímenes de locos. Textos y entrevistas (1975-1995) pre-textos 2007